martes, 6 de octubre de 2026

Poemas de Anne Carson*, para reflexionar e inspirarnos

 

Líneas 


 Mientras hablo con mamá ordeno cosas.

 Lomos de libros junto al teléfono.

Clips en un cuenco de porcelana.

Residuos de goma manchan la mesa.

Ella habla con nostalgia de la muerte.

Empiezo a girar los clips en la dirección contraria.

Fuera de la ventana la nieve cae en líneas rectas.

A mi madre, amor de mi vida, le cuento lo que almorcé.

Las líneas caen ahora más de prisa.

El destino añade peso en los extremos (para apresurarnos)

Quisiera decirle: es señal de la misericordia de Dios. 

Ella no me retendrá dice, ella no me pasará factura. 

Los milagros se escurren sin darnos cuenta.

Los clips están eternamente alineados.

¡La misericordia de Dios! Cuánto tiempo

la sentiré arder, dijo la niña intentando ser amable.


***

Ella


Vive sola en un brezal al norte.
Ella vive sola.
La primavera se abre como una cuchilla allí.

Yo viajo en trenes todo el día y llevo muchos libros –
unos para mi madre, algunos para mí
que incluyen Las obras completas de Emily Brontë.
Es mi autora favorita.

También mi principal temor, al que trato de enfrentarme.
Cada vez que visito a mi madre
siento que me convierto en Emily Brontë,
mi vida solitaria a mi alrededor como un páramo,
mi torpe cuerpo recortándose sobre los barrizales con una apariencia de transformación
que muere cuando atravieso la puerta de la cocina.

¿Qué cuerpo es ese, Emily, que nosotras necesitamos?

                                                ***


Podrías 1

Si no eres la persona libre que quieres ser, busca un lugar donde puedas contar la verdad sobre ello. Contar cómo te va con todo. La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre, tiene que desenrollarse en algún lado. Podrías susurrar de cara a un pozo. Podrías escribir una carta y mantenerla guardada en la gaveta. Podrías escribir una maldición en una cinta de plomo y enterrarla para que nadie la lea por mil años. No se trata de encontrar un lector, se trata de contar. Piensa en una persona de pie, sola en un cuarto. La casa está en silencio. La persona lee un pedazo de papel. No existe nada más. Todas sus venas se pasan al papel. Toma la pluma y escribe en él unos signos que nadie más va a ver, le confiere así como una plusvalía,

y todo lo remata con un gesto
tan privado y preciso como su propio nombre.

                                               ***


Yo

Oigo pequeños chasquidos dentro de mi sueño.
La noche gotea su taconeo de plata
espalda abajo.

A las cuatro. Me despierto. Pensando
en el hombre que
se marchó en septiembre.
Se llamaba Law.

Mi rostro en el espejo del baño
tiene manchas blancas en la parte baja.
Me enjuago la cara y vuelvo a la cama.
Mañana voy a ver a mi madre.



*Anne Carson es una poeta canadiense, ensayista, traductora y profesora de literatura clásica y comparada en la Universidad de Míchigan.​ Está considerada por la crítica literaria como la poeta viva más importante de las letras anglosajonas. En 2020 fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras.​

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