jueves, 19 de febrero de 2026

Una recomendación para desbloquear la escritura: El Camino del artista, de Julia Cameron

 

Apartes del libro El camino del artista de Julia Cameron

 

—¿Cómo se puede enseñar a crear? —me preguntan después, con una mezcla de desafío y de curiosidad.

—No puedo enseñar a crear, sino que trato de que cada uno se permita a sí mismo ser creativo —contesto.

La mayoría de nosotros anhelamos ser más creativos y muchos creemos que conseguir serlo es imposible porque en realidad no lo somos. Este planteamiento es erróneo y lo único que provoca es que nuestra creatividad se quede dormida en nuestro interior junto a nuestra verdadera esencia. A menudo nos negamos el placer de soñar, de conseguir lo que siempre hemos deseado, de rechazar nuestros impulsos naturales, nuestra propia personalidad.

El camino del artista nos enseña a crear con a mayor a libertad a través de la utilización consciente de una serie de herramientas que nos ayudarán a terminar con el bloqueo creativo.

«La creatividad no tiene ni fondo ni techo aunque haya partes de su crecimiento que sean lentas. El ingrediente que se precisa es a fe —entendida como confianza férrea en uno mismo—. Este libro te muestra el camino y la fe necesarios para liberar la creatividad de las personas. Tómalo como un ejercicio para abrirte a una nueva perspectiva y libera al artista que llevas dentro».

JULIA CAMERON

 

Como El camino del artista es en esencia un camino espiritual, que se inicia y se practica a través de la creatividad, este libro emplea la palabra Dios.

Cada vez que aparezca la palabra Dios puedes sustituirla por la expresión camino recto o fluir. De lo que hablamos es de energía creativa. Dios es para algunos de nosotros una forma útil de nombrarlo, como podrían serlo diosa, mente, universo, fuente o poder superior… No se trata del nombre que le demos. Se trata de probar a hacer uso de él. Para muchos de nosotros concebirlo como una forma de electricidad espiritual ha sido un buen punto de partida. A través del acercamiento sencillo y empírico que nos permiten la experiencia y la observación, se puede establecer una conexión útil con el fluir del camino recto. La intención de estas páginas no es explicar, debatir o definir ese flujo: no necesitas comprender la electricidad para poder usarla. No lo llames Dios a no ser que te resulte cómodo hacerlo. No parece que haya necesidad de nombrarlo a no ser que ese nombre sea una palabra útil para referirse a tu experiencia.

Aunque no existe una fórmula rápida e indolora para conseguir la creatividad, su rehabilitación o su descubrimiento es un proceso espiritual que se puede enseñar y que puede ser supervisado.

Aunque todos nosotros seamos complejos y sumamente individualistas, existen denominadores comunes en nuestro proceso de rehabilitación creativa.

Tengas la edad que tengas y con independencia de cuál sea tu actividad en la vida, ya sea el arte tu carrera, tu hobby o tu sueño, no es demasiado tarde para trabajar en tu propia creatividad.

 

Principios básicos

1. La creatividad forma parte del orden natural de la vida. La vida es energía: pura energía creativa.

2. Hay una fuerza creativa que subyace a todo cuanto vive, incluidos nosotros mismos.

3. Al abrirnos a nuestra propia creatividad nos estamos abriendo a la creatividad del Creador, que está presente en nosotros y en nuestras vidas.

4. Nosotros somos creaciones y a la vez estamos destinados a mantener la creatividad siendo creativos.

5. La creatividad es un regalo de Dios. Usarla es el regalo que nosotros le devolvemos a Dios.

6. Negarse a ser creativo es obstinarse en contra de nuestra propia naturaleza.

7. Cuando nos abrimos a explorar nuestra creatividad, nos abrimos a Dios: el buen camino. 8. Al abrir un canal entre nuestra creatividad y el Creador se producen cambios sutiles aunque poderosos.

9. No hay que temer por abrirse a una creatividad cada vez mayor.

10. Nuestros anhelos y sueños creativos proceden de una fuente divina. Cuando nos acercamos a nuestros sueños, nos acercamos a la divinidad.

 

Las herramientas básicas

Las dos herramientas fundamentales para la recuperación de la creatividad

son las páginas matutinas y la cita con el artista. Un despertar duradero a la

creatividad requiere un uso constante de ambas. Prefiero presentarlas cuanto

antes y describirlas con la precisión suficiente como para responder a la

mayoría de tus preguntas. Este capítulo pretende explicar estas herramientas

con detenimiento y en profundidad. Te pido que lo leas con atención y que

empieces a emplear de inmediato ambas herramientas.

 

Las páginas matutinas

Lo primero que necesitas para rescatar tu creatividad es saber dónde encontrarla. Te insto a que lo hagas a través de un proceso que aparentemente no conduce a nada y que yo denomino «las páginas matutinas». Escribirás esas páginas cada día durante todas las semanas del curso y según espero mucho tiempo después. Yo llevo con ellas una década. Tengo alumnos que dejarían de respirar antes de abandonarlas. Ginny

 

Pero ¿qué son las páginas matutinas? Son simplemente tres páginas manuscritas de estricto flujo de conciencia. Por ejemplo: «Dios mío, ha amanecido de nuevo. No tengo nada que contar, nada que decir. Tengo que lavar las cortinas. ¿Recogí ayer la ropa de la tintorería? Bla, bla, bla…».

Podríamos llamarlo, sin mucha pomposidad, desaguar el cerebro, pues esa es una de sus principales funciones.

Las páginas matutinas no pueden hacerse mal. Estas divagaciones diarias no pretenden ser arte. Ni siquiera escritura en un sentido literario. Las páginas están concebidas para que nos familiaricemos simplemente con el acto de mover la mano a través del papel y volcar en él todo aquello que te pasa por la cabeza, sea lo que sea. Incluiremos todo, por nimio, tonto, estúpido o raro que pueda parecer. Son la principal herramienta para la recuperación de la creatividad.

 

La cita con el artista

La otra herramienta básica de El camino del artista puede parecerte una diversión más que una herramienta. Es una parte de tu tiempo (por ejemplo, dos horas a la semana) reservada y enfocada sólo a alimentar tu conciencia creativa, a tu artista interior.  Tu artista necesita que lo saquen de casa, que lo mimen, que lo escuchen. Recuerda que lo sagrado es tu compromiso de tiempo. Comprométete a una cita semanal con tu artista y verás cómo el aguafiestas que llevas dentro intenta escaparse.

Las páginas matutinas nos ayudan a conocer mejor nuestros pensamientos y nuestras necesidades, a identificar nuestros problemas y preocupaciones. El primer paso será como una oración: quejarse, hacer inventario, llegar a conclusiones, sopesar, atormentarse. En el segundo paso, tras la catarsis provocada por nuestra cita con el artista, empezaremos a encontrar soluciones al tiempo que acumularemos las reservas creativas necesarias para hacer realidad nuestro arte.

 

Alimentar el pozo, rellenar el estanque

El arte es un sistema que se nutre de imágenes. Para crear recurrimos a nuestro manantial interior, que es como nuestro estanque artístico. Lo ideal sería que estuviera cuajado de truchas: grandes, pequeñas, gordas, finas; una abundancia en la que pudiéramos pescar. Como artistas debemos damos cuenta de que tenemos que cuidar ese ecosistema y que si no prestamos atención a su mantenimiento, nuestro estanque puede llegar a desecarse, a empantanarse, a atascarse.

Cualquier periodo prolongado de trabajo creativo bebe de nuestro manantial artístico. Si se abusa de él, como de la pesca en un estanque, se corre el riesgo de que disminuyan los recursos y de que intentemos pescar en vano. Nuestro trabajo se estancará y nos preguntaremos por qué sucede eso justo cuando mejor iban las cosas. La verdad es que el trabajo puede estancarse precisamente porque las cosas iban bien.

Como artistas debemos aprender a autoalimentarnos, a estar lo suficientemente alerta para que podamos ir reponiendo de forma consciente nuestros recursos creativos a medida que los vamos usando; para rellenar el estanque de truchas, por decirlo de alguna manera. Llamo a este proceso alimentar el manantial.

Alimentar el manantial requiere de una activa búsqueda de imágenes que refresquen nuestras reservas artísticas. El arte nace de la atención y los detalles son su comadrona.

Para vivir en términos artísticos debemos aprender a manejar con facilidad el lenguaje del arte: imágenes, símbolos; un lenguaje sin palabras, incluso cuando nuestro verdadero arte consista en perseguirlo con ellas. El lenguaje del artista es sensual, una experiencia de los sentidos.

¿Cómo nutrimos el manantial? Lo alimentamos con imágenes.

Mantener la atención bien focalizada es fundamental para llenar el pozo.

Necesitamos enfrentamos a nuestras experiencias vitales, no pasarlas por alto.

Muchos de nosotros leemos de manera compulsiva para tapar nuestra conciencia. En un tren lleno de gente (y por tanto interesante), colocamos nuestra atención en un periódico, y nos perdemos en las imágenes y los sonidos de nuestro alrededor, que podrían servir para completar el pozo.

 

Contrato de creatividad

Cuando enseño El camino del artista pido a los estudiantes que firmen un contrato con ellos mismos, y que se comprometan a hacer el trabajo del curso.

¿Podrás concederte ese regalo? Di que sí a través de alguna pequeña ceremonia. Cómprate un cuaderno bonito para las páginas; contrata a una canguro con el tiempo suficiente como para poder organizar tus citas semanales con el artista. Lee el contrato a continuación. Corrígelo si quieres y luego fírmalo y féchalo. Regresa a él cuando necesites ánimo para seguir adelante.

 

Proteger al niño artista interior

Recuerda: tu artista es un niño. Encuentra y protege a ese niño. Aprender a permitirte crear es como aprender a andar. El niño artista debe empezar gateando. A eso le seguirán pequeños pasos y habrá caídas (primeros cuadros horribles, películas primerizas que parecerán vídeos caseros sin editar, primeros poemas que estropearían hasta una mala postal). Lo habitual es que un artista sombra en rehabilitación utilice estos esfuerzos iniciales para disuadirse de seguir con la exploración.

 

Tu enemigo interior: creencias negativas básicas

Con frecuencia cuando en cualquier área de nuestra vida estamos bloqueados es porque nos sentimos más seguros así. Puede que no nos haga felices, pero al menos sabemos lo que somos: infelices. Gran parte del miedo a nuestra creatividad es el miedo a lo desconocido.

 

Tu aliado interior: armas de afirmación

Puede que seamos capaces de sentir deferencia hacia los verdaderos genios, pero si lo que estamos viendo es que sólo son genios de la autopromoción, sentimos mucho resentimiento. No son celos. Es una técnica de ahogamiento que refuerza nuestra parálisis. Hacemos discursos para nosotros mismos y para otras víctimas voluntarias: «Yo podría hacer eso mejor, si sólo…».

¡Podrías hacerlo mejor si te permitieras hacerlo!

Las afirmaciones te ayudarán a que te consientas hacerlo. Una afirmación es la verbalización de una creencia positiva, y si conseguimos que estas autocharlas positivas se nos den una décima parte de lo bien que se nos dan las autocharlas negativas, notaremos un cambio enorme.

 

TAREAS

1. Cada mañana pon el despertador media hora antes, levántate y escribe a mano tres páginas de flujo de conciencia matutino. No leas estas páginas ni permitas que nadie lo haga. Lo ideal es que las metas en un gran sobre de papel Manila y que las escondas en alguna parte. Bienvenido a las páginas matutinas. Te transformarán.

Esta semana asegúrate de trabajar con las afirmaciones de tu elección y con tus reproches al final de las páginas matutinas de cada día. Convierte todas las críticas en afirmaciones positivas.

2. Invítate a ti mismo a una cita con el artista. Lo harás todas las semanas mientras dure el curso. Un ejemplo de cita con el artista: vete con cinco euros al bazar de tu barrio. Compra cosas tontas, como pegatinas de estrellitas doradas, dinosaurios en miniatura, postales, lentejuelas,

pegamento, tijeras infantiles, ceras de colores. Puede que te regales una estrella dorada para pegar en el sobre cada día que escribas. Por pura diversión.

3. Viaja en el tiempo: haz una lista de tres viejos enemigos de tu autoestima creativa: por favor, sé todo lo específico que puedas en este ejercicio. Tus monstruos históricos son los cimientos de tus creencias negativas básicas.

(Sí, la maldita Hermana Ann Rita de quinto también cuenta, y aquello tan horrible que te dijo también. Inclúyela). Ésta es tu galería de Grandes Monstruos. A medida que trabajes en tu proceso de rehabilitación vendrán a ti más monstruos. Siempre es necesario reconocer heridas creativas y lamentarlas. Si no, se convierten en tejido creativo cicatrizado y bloquean tu crecimiento.

4. Viaja en el tiempo: selecciona y escribe una de las historias de terror de tu galería de Grandes Monstruos. No hace falta que escribas algo muy extenso o durante mucho rato, pero anota los detalles que te vengan a la memoria: la habitación en la que estabas, la forma en la que te miraba la gente, cómo te sentías, lo que tu madre o tu padre dijeron o dejaron de decir cuando se lo contaste. Incluye lo que te siga molestando de aquel incidente: «Y luego me acuerdo de que me dirigió una sonrisa

superforzada y me dio unos golpecitos en la cabeza…».

Puede que te resulte catártico dibujar un esbozo de tu viejo monstruo o recortar una imagen que para ti evoque el incidente. Pintarrajea a tu monstruo, o al menos dibújale encima una buena cruz en rojo.

5. Escribe una carta al director en tu defensa. Envíatela. Es muy divertido escribir esta carta con la voz de tu artista niño herido: «A quien pueda interesar: la hermana Ann Rita es una imbécil y tiene ojos de cerdo ¡y claro que sé cómo se escribe cerdo!».

6. Viaja en el tiempo: haz una lista de tres viejos defensores de tu autoestima creativa. Ésta es tu galería de Grandes Defensores, aquellos que te quieren bien a ti y a tu creatividad. Sé específico. Cada palabra de ánimo cuenta.

Incluso si no te crees un cumplido, regístralo. Bien podría ser cierto.

Si no se te ocurren cumplidos, rebusca en tu diario de viajes en el tiempo y busca recuerdos positivos. ¿Cuándo, dónde y por qué te sentiste bien sobre ti mismo? ¿Quién te ofreció seguridad?

Además tal vez quieras redactar el cumplido y decorarlo. Cuélgalo cerca de donde redactes tus páginas matutinas o en el salpicadero de tu coche.

Yo tengo el mío en la carcasa de mi ordenador, para animarme mientras escribo.

7. Viaja en el tiempo: selecciona y escribe unas felices palabras de ánimo.

Escribe una carta de agradecimiento. Envíatela a ti mismo o al mentor que

dejaste atrás.

8. Vidas imaginarias: si tuvieras que vivir otras cinco vidas, ¿qué harías en cada una de ellas? Yo sería piloto, vaquera, física, médium, monje. Tú tal vez quisieras ser buceador, policía, escritor de libros infantiles, futbolista, bailarina del vientre, pintor, artista de performance, profesor de historia, curandero, entrenador, científico, médico, voluntario de una ONG, psicólogo, pescador, ministro, mecánico, carpintero, escultor, abogado, hacker informático, estrella de culebrón, cantante country, batería de rock.

Lo que se te ocurra, escríbelo. No pienses demasiado en este ejercicio.

El objetivo de estas vidas es pasarlo bien en ellas; divertirte más de lo que tal vez te estés divirtiendo en ésta. Observa tu lista y selecciona una.

Luego hazla esta semana. Por ejemplo, si apuntaste cantante country, ¿eres capaz de agarrar una guitarra? Si sueñas con ser vaquero, ¿qué tal montar un poco a caballo?

9. Al trabajar con afirmaciones y críticas muchas veces regresan a nosotros las heridas y los monstruos. Añádelos a tu lista a medida que vayan apareciendo en tu memoria. Trabaja con cada reproche individualmente.

Transforma cada negativo en una afirmación positiva.

10. Saca a tu artista de paseo, solos él y tú. Caminar veinte minutos a buen paso puede transformar de forma drástica la conciencia.

 

Registro

Harás registros todas las semanas. Si tu semana creativa se extiende de domingo a domingo, debes hacer los registros todos los sábados. Recuerda que esta rehabilitación es tuya. Lo que piensas es importante, y será cada vez más interesante para ti a medida que vayas progresando. Tal vez quieras hacer registros en tu cuaderno de páginas matutinas. Lo mejor es contestar a mano y darte unos veinte minutos para responder. El propósito del registro es elaborar un diario de tu viaje creativo. Mi esperanza es que más adelante compartas las herramientas con los demás y al hacerlo encuentres que tus notas tienen un gran valor: «Sí, en la cuarta semana estaba furioso. Me encantó la quinta semana…».

1. ¿Cuántas veces has hecho las páginas matutinas esta semana? Siempre esperamos que sean siete de siete. ¿Qué tal la experiencia?

2. ¿Has tenido una cita con el artista esta semana? Sí, por supuesto, lo esperamos siempre. Y sin embargo, puede ser extraordinariamente difícil permitirte una cita con el artista. ¿Qué hicisteis? ¿Cómo te has sentido?

3. ¿Ha habido alguna otra cuestión esta semana que consideres significativa para tu rehabilitación? Descríbela.

 

SEMANA 2

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