miércoles, 4 de marzo de 2026

Reseña crítica de "Formas de volver a casa", de Alejandro Zambra

Formas de volver a casa. Alejandro Zambra

 

Reseña crítica colectiva

Elaborada como práctica en el Diplomado de “Lectura Crítica para la Escritura Creativa”

Programa Universidad Intergeneracional de la Universidad de Caldas.

 

 

Formas de volver a casa. Un viaje al pasado para construir identidad

·        “En la infancia, el sol parece eterno”.

·         “Mientras los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos en un rincón”.

·         “Los recuerdos, un filón de recursos creativos”.

 

 

 

 

Sobre el autor y su mundo

 

Alejandro Zambra es un escritor chileno nacido en 1975 en Santiago de Chile. Es conocido por su narrativa innovadora y su exploración de temas como la memoria, la identidad y la historia chilena. Su obra se caracteriza por tener una prosa breve, íntima y autorreferencial,

En su mundo creativo, el autor suele explorar las tensiones generacionales, cuestionando los silencios y las acciones de los padres desde la perspectiva de los hijos.

Ha publicado varias novelas y libros de cuentos, incluyendo, entre otros, "Bonsái", "La vida privada de los árboles" y "Mis documentos".

Su obra ha sido ampliamente elogiada por la crítica y ha recibido varios premios literarios.

 

 

Sobre el libro

 

Zambra era un niño durante la dictadura de Pinochet. Escribe desde la historia de Chile como un testigo involuntario que mira a los adultos desde una esquina.

Formas de volver a casa es la historia de un niño que crece en los años 80. La novela muestra cómo la política se mete de forma indirecta en la casa y en la familia. Así, esta sirve de marco referencial para abordar temas universales como el amor, la identidad y la justicia.

El relato, con un lenguaje sencillo y claro pero profundo, va y viene entre el pasado, los recuerdos y el presente. Además de la dictadura, el libro está marcado por los terremotos de 1985 y 2010. Es una memoria fragmentada, con grietas que nos lleva a pensar en la vulnerabilidad de los seres humanos.

La trama se centra en un narrador, Álvaro, maestro y escritor que busca su lugar en el mundo y trata de recuperar un pasado que se le está yendo de las manos.

La historia se despliega desde la mirada y transparencia del niño que, aunque no comprendía totalmente el mundo a su alrededor, presenció una época convulsa de la historia de su país. A su vez, esa mirada incluye su sentimiento de culpa (como personaje principal), una culpa heredada que viene desde los silencios de sus padres por no poder intervenir en la problemática y por no haber tenido las implicaciones funestas que tuvieron otros: “Soy el hijo de una familia sin muertos, pensé mientras mis compañeros contaban sus historias de infancia”.

¿Por qué debemos sentirnos culpables por no haber sido atravesados por la guerra o la pobreza?

 

De este modo, el libro puede verse como un ejercicio de búsqueda de identidad, un intento de regresar a los orígenes: al final, volver a casa es como volver a sí mismo. Las voces del escritor adulto y el niño se mezclan. Él no escribe sobre la violencia directa ni las escenas de guerra; habla desde la normalidad y la cotidianidad.

 

 

La Técnica: ¿Cómo está armado?

 

  • Estructura de puzle

-       Son 4 partes que parecen relatos sobre relatos. No es lineal; tiene saltos que van desde los 80 a los 90 y al 2000 para reconstruir la memoria. Es circular: la novela termina donde empieza.

Los cuatro capítulos nos permiten una asimilación dosificada de la información que abarca todo el arco del tiempo en la evolución de la vida del protagonista: 

Personajes secundarios.

Literatura de los padres.

Literatura de los hijos.

Estamos bien.

 

·        Voces

 Utiliza la primera persona del protagonista para alternar entre el narrador adulto que recuerda y la perspectiva infantil. También aparecen voces como la de su hermana, su amigo Diego o su pareja Ema. Dentro del juego realidad ficción, los personajes son manejados con las dudas propias del acto de escritura: “Volví a la novela. Ensayo cambios punto de primera a tercera persona, de tercera a primera, incluso a segunda. Alejo y acerco al narrador punto y no avanzo. No voy a avanzar. Cambio de escenarios. Borro. Borro muchísimo. 20,30 páginas. Me olvido de este libro. Me emborracho de a poco, me quedo dormido”.

 

·        Personajes y sus cambios

-      Los personajes de la novela (dentro de la novela) cogen impulso por sí mismos, superan el control del autor implícito, narrador personaje.” Me parece bello que no se encuentren. Seguir simplemente sus vidas, tan distintas, hasta el presente, y aproximarlas de a poco: dos proyectos paralelos que no llegan a juntarse. Pero esa novela debería escribirla alguien más. A mí me gustaría leerla. Porque en la novela que quiero escribir ellos se encuentran. Necesito que se encuentren”.

-      El niño que madura y crece y hace conciencia, y que no sabe qué hacer con la libertad. Y el adulto que escribe para recordar.  

. Claudia es una figura misteriosa por medio de la cual se nos muestra lo que hace al protagonista cuestionar su identidad y la capacidad de expresar el amor.

-      Raúl/Roberto es un personaje clave para entender cómo en dictadura la gente usaba identidades falsas, igual que en la literatura se usan seudónimos.

-      Diego, el amigo escritor, es un vehículo para mostrar la problemática de los artistas y su rivalidad.

-      Su hermana y su pareja Eme, son mujeres que el narrador muestra como personas muy importantes en la vida del protagonista, pero que la inclusión en la obra de ficción está representando las implicaciones que tiene incluirlas como personajes: proteger a la hermana, exhibir a su pareja.

-      Los padres son personajes más planos que representan la autoridad y el silencio. Un medio para hacernos reflexionar sobre la educación, la libertad, las distancias intergeneracionales y las relaciones familiares.

 

  • Símbolos y Espacios

 La casa es una metáfora de la vida misma. Los lugares físicos como los pasillos (el tránsito), las ventanas (mirar al afuera, hacia una realidad enmarcada en un cuadro, percibida de forma incompleta) y las habitaciones cerradas (lo que no se dice) reflejan cómo nos sentimos parte o no de un lugar. Zambra usa los baños como un símbolo para mostrar el nivel económico de las familias de la época. Otros símbolos son el terremoto, que irrumpe para representar la vulnerabilidad y la idea de que todo –nuestro espacio, nuestro mundo, nuestras ideas— puede cambiar en un segundo; el supermercado y la iglesia donde se ve a la "virgen de las naciones".

 

·        Atmósfera psicológica

Añoranza, autodescubrimiento, búsqueda de identidad, culpa, pertenencia en cuestión, extrañamiento, autocrítica y humor irónico.

 

·        El ritmo

Es pausado con una síntesis elaborada en frases cortas, que da tiempo para la reflexión. Acciones y escenas que dan respiro al lector para introducirse en el fondo del relato.

·        El tono

-      Nostálgico, melancólico, culpa e inconformidad porque no vivió las desgracias de la pérdida de seres queridos como si lo vivieron las personas que lo rodeaban.

-      Es reflexivo, porque el autor expresa en un libro una realidad que se traduce en “prosa pasable” que es atractiva al lector.

 

·        Intertextualidad

Para enriquecer la experiencia de lectura y el contexto, Zambra acude a referencias de libros como: Madame Bovary, Léxico familiar (Natalia Ginzburg), Promesa del alba (Romain Gary), El revés del alma (Karla Gulefenbein), Documental de la independencia de Chile- guerra de Maipú.

 

·        Metaficción

 

Zambra hace uso de la metaficción como recurso fundamental del cómo se está narrando para ponernos a jugar con la frontera entre la realidad y la ficción. Hace hincapié en la relación del personaje escritor y el personaje adulto que narra su pasado.

“Pensé también que ahora era yo el vecino solo, ahora yo era Raúl, yo era Roberto. Recordé, entonces, la novela. Creí, alarmado, que la historia terminaría de ese modo: con esa casa de Maipú, la casa de mi niñez, destruida. ¿Qué me había llevado a narrar el terremoto de 1985? No lo sabía, no lo sé”.

 

 

Tipo de lectores a quien va dirigida esta obra

 

·         Va dirigido a cualquier tipo de persona que guste de literatura de ficción y no ficción.

·         Todo tipo de audiencia porque Zambra relata la cotidianidad de manera transparente

·         También está dirigida a personas que quieren conocer acerca de las problemáticas de Chile y de la literatura chilena, y en especial de la difícil técnica de la metaficción.

 

Reacciones que despierta el libro en los lectores

·         Interés en saber más sobre la dictadura de Pinochet en Chile y sobre otros casos similares en el continente, conflictos sociales de países o zonas en guerra.

·         Sensación de melancolía y tristeza por las situaciones de conflicto que viven las personas involucradas.

·         Sensación de ternura por la inocencia de los niños y jóvenes, su despertar sexual y amoroso y a la conciencia,

 

¿Qué aprendemos para escribir nuestros textos?

 

·         Zambra nos enseña que la cotidianidad es un filón de recursos. No hace falta narrar desde el centro del conflicto, sino que puede ser suficiente hacerlo desde la mirada periférica de un niño que observa sin comprender mucho.

·         Aprendemos a usar los recuerdos desordenados y a entender que la retrospección es una posibilidad creativa. A veces el autor nos tiende trampas y hay que escudriñar en el fondo de las palabras para ver cómo involucra su vida privada en la trama. Aprendemos que "leer es cubrirse la cara y escribir es mostrarla".

·         A armar una trama de novela que se dirige al autodescubrimiento a través de la mirada al pasado, a la niñez y a los lazos familiares.

·         Aprendimos acerca de la metaficción creando una estructura de "novela dentro de la novela". 

 

 

Muro de comentarios: Polifonía del laboratorio

 

  • “La tierra es un perro sacudiéndose y las personas caen como pulgas”: esta frase nos dice que la vida se mueve y hay muchas formas de caerse; es otra manera de crecer cuando todo se transforma.
  • “Fracasamos por el deseo de ser honestos”: nos hace reflexionar si la honestidad vale la pena o si solo los deshonestos triunfan. Es una pregunta fuerte para nuestra propia escritura.
  • “Es bueno perder la confianza en el suelo”: viviendo en un país donde tiembla, se descubre la vulnerabilidad; todo puede venirse abajo de un momento a otro.
  • “Lo que se adhiere a la memoria son pequeños fragmentos que no tienen principio ni fin”: esto justifica por qué no siempre tenemos que escribir historias lineales.
  • “Tu ropa en los cajones de otra casa”: una frase llena de poesía y añoranza que muestra el sentimiento de no pertenecer sin tener que explicarlo tanto.
  • “Mientras los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos en un rincón”: resume el tema de ser testigos y la culpa de no poder intervenir en los problemas de un país.
  • “Dejaste algunos billetes en la bodega, pero igual robaste el banco”: el daño causado no se mide por la intensidad, sino por la intención. Daño es daño.

·         La "normalidad" de la clase media: se retrata en cómo la dictadura se vivió con un silencio y una supuesta tranquilidad mientras se ignoraba o invisibilizaba la represión.

·         La memoria como reconstrucción: Zambra sugiere que recordar es un ejercicio difuso, confuso y personal, a menudo influenciado por la perspectiva infantil que no comprendía totalmente el horror político, pero que debe recuperar su historia.

 

Grupos

1.     Exploradores de la creatividad

Carolina Mayorga

Claudia Escobar

German Aristizábal

Gloria Giraldo

Hugo García

Tatiana Guerrero

Silvia Atrio

2.     Grupo 2

William Giraldo

John Jairo Loaiza

Beatriz Santander

Carmenza Hernández

Yolanda Zamora Lema

3.     Grupo 3

Juana Echeverri

Rodrigo Rojas

Lorena Madrid

Luz Mery Zuluaga

Mario Bohórquez

4.     Eureka

María del Pilar Rivera  

Martha Cecilia Aguirre  

María Helena García

Michel Ocampo

Lucía Castro Echeverry

Amparo Gómez


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