jueves, 27 de agosto de 2026

Poemas de Emilia Ayarza, gran poeta colombiana



Tiempo de eternidad


La tarde no se nombra 

sino en mi voz y tu sombra. 


El tiempo depende, amado, 

de estar juntos por saberte hallado. 


No cuenta la muerte ni el arrullo 

porque aún no somos fruto ni capullo. 


La soledad se vierte cuando pienso 

que seremos dos para el silencio. 


La dulzura en tu límite de miel 

dice cañas de azúcar en mi piel.


Y solo será la tarde, el tiempo y la verdad,

cuando te pongas de pie sobre mi soledad.

*****************

Ausencia

Se ha ido
mi grito
para el infinito.

Atado desnudo
su cuerpo ond
ulaba
frágil
ágil
plúmulo
trémulo
lúcido
translúcido
blanco
sobre blanco.

Se ha ido mi grito
para el infinito.

Estaba orientado
su cuerpo frustrado
al norte de ti.

Se ha ido
mi grito.
¿Está subterráneo
dorando metales
o haciendo los sueños
por entre los párpados?

Se ha ido
mi grito
y ahora lo veo
colgando del viento
como un niño pequeño
que hubiesen ahorcado.


Emilia Ayarza de Herrera, fue una escritora y columnista colombiana, destacada por su poesía y enfoque a la equidad social y la culturización de las mujeres.​​

miércoles, 26 de agosto de 2026

Tres poemas de José Manuel Arango*

 

El regalo

Cada mañana vuelves en ti
y de la tierra de nadie del sueño
regresas al mundo

La noche te devuelve las manos:
te palpas estás vivo

La noche te devuelve los pies
para andar por el mundo

Y la lengua para que agradezcas
Lázaro
el regalo del cuerpo
el regalo del mundo

Retoma tu nombre
y con él otra vez la grima
el desasosiego

Pecho al nuevo día.


 ***

 

Una larga conversación

Cada noche converso con mi padre

Después de su muerte

nos hemos hecho amigos


    ***


Extraños

O la caricia

de una pareja anónima entre extraños

que miran.



*JOSÉ MANUEL ARANGO

José Manuel Arango Pérez fue un poeta, traductor, filósofo y ensayista nacido en El Carmen de Viboral, Colombia, en 1937. Profesor de Filosofía durante más de 20 años en la Universidad de Antioquía. En los años 60 terminó su maestría en Artes en la Universidad de West Virginia. Tradujo poetas como Walt Whitman, Emily Dickinson, William Carlos Williams, Ezra Pound y Denise Levertov. Fundó revistas de gran prestigio como Acuarimántima (1973-1982), Poesía (1986-1989) y DesHora (1996-2002), de la cual fue su director hasta su muerte. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía por reconocimiento de la Universidad de Antioquia en 198. Es autor de libros como Este lugar de la noche (1973), Signos (1978)), Poemas escogidos (1988), Montañas (1995) o  La tierra de nadie del sueño (2002). Es considerado uno de los poetas más importantes del siglo XX en Colombia. Falleció en Medellín en 2002.

martes, 25 de agosto de 2026

Aura ‒‒ Carlos Fuentes. Reseña crítica colectiva

 

 


Aura ‒‒ Carlos Fuentes

RESEÑA CRÍTICA COLECTIVA

Documento consolidado a partir de los trabajos de los grupos como práctica del Taller "Junta literaria – Leer para escribir", proyecto ganador del Estímulo a la cultura de la Secretaría de Cultura de Manizales.

 

La juventud es un espejo donde la vejez se oculta,

y la memoria un conjuro que nunca deja de repetirse.

  

I.               SOBRE EL AUTOR

 

Un 11 de noviembre nace el escritor Carlos Fuentes - Plumas Libres

 

Carlos Fuentes (1928-2012) es una de las figuras fundamentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX y un pilar del denominado boom latinoamericano. Su obra se caracteriza por la constante experimentación formal, la investigación sobre la identidad nacional y la fusión del mito prehispánico con el caos de la urbanización moderna.

Publicada en 1962, Aura es una novela corta consagrada como una obra maestra que se convirtió en una pieza de culto estudiada internacionalmente. Transita libremente entre la narrativa fantástica, la novela gótica, la ficción psicológica, el romanticismo oscuro y la reflexión existencial.

 

II.             SOBRE LA OBRA

 

 

Marco conceptual: El realismo mágico y lo real maravilloso en Aura

Para comprender la propuesta estética de Aura, es necesario situarla en el panorama estético latinoamericano de mediados del siglo XX. El término realismo mágico es un movimiento literario que tuvo su origen en América Latina hacia la década de 1930. Alcanzó su apogeo entre 1960 y 1970, cuando coincidió con la generación del boom latinoamericano. Fue acuñado originalmente en la crítica de arte por Franz Roh y trasladado a la literatura hispanoamericana por Arturo Uslar Pietri en 1947, para describir una narrativa nacida de la diversidad cultural y la coexistencia entre el pensamiento simbólico y la modernidad. A su vez, Alejo Carpentier introdujo la noción de lo real maravilloso, subrayando que en América Latina lo insólito no es una invención surrealista, sino un fenómeno cotidiano e inherente a su historia.

El realismo mágico parte de la observación de la realidad e integra elementos extraordinarios o valores simbólicos de la cultura latinoamericana de forma natural, sin que el narrador justifique lo insólito ni los personajes muestren extrañeza. A través de una intensa percepción sensorial, la narrativa rompe la linealidad temporal para permitir la coexistencia de épocas, recuerdos y planos paralelos dentro del relato. Finalmente, expone realidades yuxtapuestas y desarrolla activamente la metaficción, enriqueciendo la visión de la existencia sin sustituir el mundo real por uno puramente fantástico.

 

Dentro de este marco, Carlos Fuentes difumina las fronteras entre lo real, lo fantástico y lo onírico de manera natural. En Aura, lo sobrenatural ocurre en el centro mismo de una metrópolis moderna (Ciudad de México) sin alterar la lógica interna de los personajes ni apelar a explicaciones racionales. Hechos insólitos como el olor a plantas sagradas, la presencia de gatos espectrales o el sacrificio ritual de machos cabríos son presentados e integrados como parte de la rutina doméstica de la casona.

 

III. RESUMEN DE LA OBRA

Felipe Montero, un joven e intelectual historiador, atiende un aviso de prensa y acepta el encargo de ordenar, revisar y traducir las memorias inconclusas del difunto general Llorente. Para cumplir su tarea, se traslada a la antigua casona de la viuda del militar, doña Consuelo, ubicada en el centro histórico de la ciudad.

Allí conoce a Aura, una joven misteriosa, etérea y de fascinantes ojos verdes que se presenta como la sobrina de la anciana. Atraído de manera irresistible por la presencia magnética de Aura, Felipe descubre de forma progresiva que la atmósfera del inmueble habita suspendida fuera del tiempo. Conforme avanza en la lectura de los manuscritos y fotografías del general, comprende que Aura y Consuelo no son dos individuos independientes, sino la desdoblada manifestación de una misma identidad que busca eternizar el deseo. Asimismo, Felipe descubre con extrañamiento que él no ha llegado allí por casualidad, sino que está destinado a encarnar y asumir la reencarnación del propio general Llorente.

 

IV. ANÁLISIS TÉCNICO Y ELEMENTOS LITERARIOS (EL CÓMO)

1. La técnica narrativa y el efecto de la segunda persona

El logro estético más reconocido de la novela es el uso magistral de la segunda persona del singular ("Tú") mediante un narrador heterodiegético omnisciente que apela directamente al protagonista:

"Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se encuentra todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más".

Efectos de la voz narrativa:

  • Inmersión total e hipnosis: Al no escribir "Felipe abrió la puerta", sino "Abres la puerta", se elimina la distancia entre el narrador, el personaje y el lector. Este último es conducido como bajo un hechizo o encantamiento, obligado a experimentar en carne propia la confusión del protagonista.
  • Sensación de inevitabilidad y poca autonomía: La voz narrativa describe las imágenes con una precisión clínica que transmite la sensación de que las acciones de los personajes son consecuencia de fuerzas externas superiores (la voluntad de Consuelo). El lector se siente atrapado en una cadena de hechos predeterminados de la que no puede escapar.

2. Galería de personajes e influencias

Los personajes generan una interacción circular donde las identidades se reflejan como en un juego de espejos:

  • Felipe Montero: Joven historiador que representa la racionalidad del hombre moderno. Funciona como el mediador de la historia; al ser absorbido por la fascinación del deseo, abandona paulatinamente la lógica cartesiana para integrarse al universo fantástico.
  • Aura: Joven silenciosa, etérea y de ojos verdes. Simboliza la belleza, la juventud y la fascinación del deseo. Su presencia seduce y arrastra a Felipe; sin embargo, no posee una existencia autónoma, sino que funciona como una extensión y proyección mágica de la juventud de Consuelo.
  • Doña Consuelo: Anciana viuda del general Llorente. Encarna la memoria, la obsesión, el miedo a la vejez y la negativa a aceptar la muerte. Ejerce una influencia dominante y espectral, modulando los movimientos de Aura y manipulando la percepción de Felipe mediante voluntades míticas.
  • El general Llorente: Figura ausente físicamente pero cuya presencia simbólica domina la casona a través de sus diarios, sus vestiduras y sus fotografías.

La simbiosis y el desdoblamiento:

La novela destaca por la sincronía corporal entre las dos mujeres: los movimientos de Aura duplican de forma simultánea e idéntica los gestos de Consuelo (al cortar la carne, al rezar o al moverse), revelando que ambas comparten un mismo principio vital.

3. El espacio gótico y el tiempo narrativo

  • La casona como personaje: El paso de una calle moderna y ruidosa al interior oscuro, húmedo y sofocante de la calle Donceles marca una frontera. La casa funciona como alegoría del inconsciente, la memoria petrificada, el encierro y el pasado que se niega a morir.
  • Líneas del tiempo y tiempo circular: La acción dramática se desarrolla en un lapso breve de pocos días. No obstante, el tiempo se encuentra suspendido. Coexisten dos líneas históricas:
    1. El presente del siglo XX: La cotidianidad de Felipe y el centro de la metrópolis.
    2. El pasado del siglo XIX: La juventud de Consuelo y el general durante el periodo de la intervención francesa y el Segundo Imperio mexicano.

El tiempo psicológico borra al cronológico: la historia no avanza en línea recta, sino que gira en un bucle circular donde el pasado reencarna en el presente.

4. Mapa de símbolos

Fuentes satura el relato de elementos simbólicos de alta densidad sensorial:

  • El color verde: Simboliza la juventud, la fertilidad, la vegetación, la magia y la fascinación de los ojos de Aura.
  • Los espejos: Representan la búsqueda de la identidad, la duplicidad y el desdoblamiento de la conciencia.
  • Las velas y la oscuridad: Sustituyen la luz solar, creando una atmósfera fuera de la cronología donde habitan las sombras del inconsciente.
  • Los animales (gatos, conejos, ratas y machos cabríos): Los gatos representan lo sagrado, el misterio y la independencia fantasmagórica; el conejo (saga) encarna la reproducción y el vínculo con los ritos telúricos de Consuelo.
  • Las manos de Consuelo: Reflejan el deterioro físico y el paso implacable de los años frente al deseo desesperado de la memoria por permanecer joven.

 

V. RECEPCIÓN Y APRENDIZAJES

1. ¿A quién va dirigida la obra?

Aura interpela a un lector activo y dispuesto a descifrar silencios, veladuras e imágenes poéticas. Exige una lectura analítica capaz de ir más allá del argumento superficial para explorar la arquitectura de sus símbolos y dejarse envolver por una atmósfera de misterio e incomodidad.

2. El puente hacia la escritura creativa

Carlos Fuentes explora en Aura la subjetividad en la percepción del tiempo y el miedo arquetípico a la vejez, la soledad y el olvido. La obra demuestra cómo el amor obsesivo y el deseo de inmortalidad pueden convertirse en fuerzas destructivas y reveladoras que anulan la identidad individual para repetir indefinidamente un mismo ciclo.

La novela constituye un hito de la literatura hispanoamericana por su audacia formal. Su capacidad para fundir el realismo con lo fantástico, sumada a la inmersión psicológica lograda por el uso de la segunda persona, la convierten en una obra viva que admite múltiples relecturas.

3. Conclusiones colectivas

Aura logra un cierre de resonancia mítica al revelar que la juventud y la vejez, el deseo y la decadencia, no son polos opuestos sino caras inseparables de una misma realidad. La historia nos confronta con la fragilidad humana: ante la imposibilidad de comprender o detener el flujo del tiempo, el ser humano construye ilusiones, recuerdos y fetiches en un intento desesperado por aferrarse a la eternidad.

VI. MURO DE COMENTARIOS Y CITAS DESTACADAS

Ecos del texto y pasajes seleccionados por los participantes del taller para retratar la atmósfera onírica y la prosa sensorial de Carlos Fuentes:

"Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se encuentra todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más" (pág. 9).

"El olor de la humedad, del follaje podrido, de la luz encendida y del perfume adormecedor y violeta te envolverá" (pág. 14).

"Ves esos ojos verdes que se abren, se cierran, se vuelven a abrir como si fueran la noche" (pág. 22).

"Aura se mueve en la penumbra con la misma lentitud de la anciana; sus gestos son los mismos, duplicados en el espejo de la sombra" (pág. 41).

"Ella volverá, Felipe, la traerás de nuevo a la vida cuando recuerdes cómo era" (pág. 60).


VII. CRÉDITOS Y AGRADECIMIENTOS


Gracias a los autores partcipantes:

William Giraldo, Paula Andrea Rodríguez, María del Pilar Rivera, Michel Ocampo, Catherine Muñoz, Yolanda Zamora, Mariana Hincapié, Jhon Jairo Loaiza, Beatriz Santander, Blanca Liliana Morales, Rosa Elena Grueso, María Helena García, Amparo Gómez, Carolina Mayorga, Claudia Escobar, Martha Cecilia Aguirre y Karen Araújo,

lunes, 24 de agosto de 2026

Poemas de hoy: País, y El río, de William Ospina




País

Un país no es una bandera  

ni un himno que se canta de memoria.  

Un país es la gente que se queda  

cuando todo parece irse.


---


El río


El río no pregunta  

por dónde debe ir.  

Solo sigue,  

y al seguir  

va creando el camino.


William Ospina Buitrago es un poeta, ensayista, novelista y político colombiano. Ganó el premio Rómulo Gallegos con su novela El país de la canela, que forma parte de una trilogía sobre la conquista de la parte norte de Sudamérica. Fue candidato a la Gobernación del departamento del Tolima para las elecciones de 2023. (Wikipedia).

                                                                                                             

jueves, 13 de agosto de 2026

Invitación al lanzamiento del libro de William Giraldo: "Al andar se hace camino"

 

Historias de esfuerzo, fe y perseverancia que inspiran a seguir adelante.

Este domingo 16 de agosto, 2026.

Restaurante Cortesana, Milan, Manizales.

10:30 am




ECOS DEL TERREMOTO, por William Giraldo Giraldo

 

ECOS DEL TERREMOTO

 

Enfrentado a la muerte, iba a decir adiós,

pero una fuerza superior en mi garganta

ahogó tan funesta expresión

que reemplacé por esta suplica:

 

“Señor, aléjame de tan duro momento

que me muestra una inmensa realidad

infinitamente superior a mis fuerzas”.

 

Hoy, impotente, creí que la vida se me iba,

sin que para retenerla nada pudiera hacer.

 

De todos modos, le di gracias a Dios

por sentir que moriría solo, lejos de mis seres queridos

con cuyo recuerdo en la otra vida me cobijaría.

 

Luego de una forzosa pausa,

me veo y me toco

y siento que la vida se quedó conmigo

por una razón ajena a mí.

 

A lo mejor es un mensaje del ser supremo

que me da una oportunidad más

para justificar mi existencia

en medio de amores posibles

y de una solidaridad bien entendida.

 

De mi alma surge un clamor que dice:

 

“Bienvenida una vida que por ahora me permite

ganarle la pelea a la muerte que me rodeó con afán”.

 

 

William Giraldo Giraldo

Manizales, agosto 9 de 2026

 

 

     

Manizales tiene Plaza de Mercado para mucho tiempo. Por el escritor manizaleño John Hoyos

 

Un ingeniero estructural (sin diploma) en la galería

 

La plaza de mercado es mi patio de recreo, mi hábitat natural, mi restaurante y muchas cosas más.  Conozco sus recovecos, sus callejones, sus antros tenebrosos y ninguno de sus lugares me es extraño.

Me son familiares los rostros del vendedor de tinto, de la verdulera, la meretriz, el reciclador, el travesti, el jíbaro y detecto a metros las personas que llegan de otra parte.

Para mí es música el pregón del "mango dulce abonado con azúcar y fumigado con miel de abejas", la canción de la piña a tres por cinco mil, la yuca como la nieve y la papa de Murillo.

Me asombra la estructura circular del pabellón de las carnes, el infinito surtido de cachivaches del Cambalache y el aroma de las ramas del puesto de La Mona.

Debido al aciago terremoto decidí hacer una inspección con ojos de ingeniero estructural.

Recorrí los tres pabellones y el domo de los    carniceros. Quedé abismado: ni una sola grieta en las columnas. Parecen el culito de un recién nacido. Nada de fachadas desmoronadas, como si el terremoto no tuviera nada que ver con ellas. Que elegancia de ingeniería, no le envidian nada a las construcciones modernas y eso que ya casi cumplen cien años.

Manizales tiene Plaza de Mercado para mucho tiempo.

Jhon Hoyos