martes, 24 de febrero de 2026

Curso "Escritura creativa en cápsulas" 1. Narradores y personajes. Tema 1


Capítulo I.  Narradores y personajes 

Tema I.  ¿Qué es la narración literaria? Fundamentos esenciales para escribir mejor


La narración literaria es mucho más que contar una historia. Implica tomar decisiones conscientes sobre el lenguaje, los personajes, el tiempo, el conflicto y el punto de vista. A continuación, una guía completa —y accesible— para entender los elementos fundamentales de la narración, desde el rol del narrador hasta los riesgos y posibilidades de la metaficción.

Que quede claro que el autor real o empírico no debe confundirse con el autor implícito porque esta es una categoría que nos sirve para referirnos a la voz que está en el discurso narrativo y nos da informaciones para la comprensión integral del relato su ubicación está por encima de los personajes así el autor empírico construirá varios autores implícitos a lo largo de su trayectoria como narrador.

Cuando hablemos de narrador nos estaremos refiriendo al sujeto de la enunciación narrativa cuya voz cumple las funciones de describir el espacio el desarrollo del tiempo los personajes de la novela y sus acciones.

 Así de desde esta perspectiva encontraremos que en todo texto narrativo hay una voz que escribe todo lo que ocurre esta es la definición básica de narrador. 


1. Narrar vs. Escribir


Narrar es humano, pero escribir es una técnica

Contar lo que nos pasa es un acto natural, inherente a todas las culturas. Pero la narración literaria va más allá: requiere conocimiento de las herramientas narrativas y dominio de los recursos del lenguaje. Aquí es donde entra la narratología, disciplina que sistematiza los elementos de la escritura narrativa.

Aprender conceptos como narrador, narratario, cronotropo (espacio-tiempo) u omnisciencia no te hará automáticamente mejor escritor, pero sí te permitirá tomar decisiones más informadas y conscientes.


2. El narrador: la voz que guía


Cómo construimos el narrador que en la narración es quizás el elemento primario más importante es el paso previo indispensable para hacer posible la realidad en cuanto a síntesis de objetivos experiencias y materiales para guiar al lector que le lleve de la mano de principio a fin que le ayude el que le oculte datos el que le proporcione toda la información necesaria es el que tiene el control de la historia.

De acuerdo con su nivel de intervención en narrador puede ser autodiegético heterodiegético y homodiegético. (Diégesis= relato, historia).Toda historia necesita un narrador, y este puede adoptar distintas formas según su participación en los hechos narrados:

Narrador autodiegético: es protagonista de la historia. Ej.: autobiografías.

Narrador heterodiegético: está fuera del relato, narra en tercera persona (muy común en la literatura clásica).

Narrador homodiegético: personaje secundario que ha vivido lo narrado. 

El narratario ¿A quién le hablamos? Así como hay alguien que habla, a menudo hay alguien que escucha dentro de la historia. El narratario es el destinatario interno a quien se dirige el narrador (por ejemplo, el amigo a quien el protagonista le escribe una carta o el juez a quien un reo le cuenta su crimen). No debe confundirse con el lector real; es un personaje más del pacto narrativo. el narratario funciona como un "puente" o un espejo. El autor usa al narratario para guiar indirectamente la reacción del lector real. Es como si el autor pusiera un maniquí en la sala (el narratario) para que nosotros, los lectores de carne y hueso, sepamos dónde sentarnos a escuchar.


Importante: el narrador no es el autor real. En el pacto de ficción, entramos como autores y lectores implícitos, no como personas reales.



3. Focalización y modalización


No es lo mismo quién habla (narrador) que quién ve (punto de vista).


La focalización es el "lente" del narrador. Define el grado de restricción de la información. Puede ser:

Cero: el narrador sabe más que los personajes.

Interna: el narrador solo sabe lo que sabe un personaje específico.

Externa: el narrador actúa como una cámara que solo registra lo que se ve desde fuera, sin entrar en los pensamientos de nadie.


La Modalización hace referencia a la actitud del narrador ante lo que cuenta: subjetividad, duda, certeza.

Aquí se decide cuánto sabe, cuánto revela, cuánta distancia mantiene con los personajes. Es clave para definir el tono y la intimidad del relato.



4. La estructura: arquitectura narrativa


Es necesario hacer distinción técnica entre lo que sucede y cómo lo presentamos. 

La arquitectura invisible: Diferencia entre Historia y Trama

Para dominar la estructura, es fundamental distinguir dos conceptos que a menudo confundimos, pero que en la narratología (desde los formalistas rusos hasta hoy) son el cimiento de todo texto:

La Historia (fábula, anécdota): Es el material en bruto. Es el conjunto de eventos en su orden cronológico y lógico. Si alguien te pregunta "¿de qué trata tu libro?", solemos contar la historia. Es el "qué pasó".

La trama o argumento es la disposición artística de esos eventos. Es el orden en que tú, como autor/a, decides que el lector reciba la información. Aquí es donde entra la técnica: puedes empezar por el final, ocultar información o saltar en el tiempo. Es el "cómo se cuenta".

La estructura no es una jaula, es el esqueleto. Sin ella, la historia se desploma; pero si es demasiado rígida, el relato no respira.

La estructura narrativa es la interrelación de los diferentes elementos empleados la suma de las partes que la componen los diferentes procesos de los personajes o la evolución del conflicto.

Queramos o no la estructura existe aunque no la pensemos; siempre habrá una serie de relaciones que la determinen. Antes de comenzar la escritura conviene ser precisos en la estructura pero hay que ser flexibles a medida que avanzamos y vamos configurando el texto para hacerlo atractivo al lector alejado de formas fijas y establecidas.

 


5. Modelos de estructura (organización narrativa)


Más allá de la clásica estructura lineal (inicio-nudo-desenlace), existen otras formas de organizar la trama para generar distintos efectos en el lector:

a. Estructura Circular: El relato termina donde empezó, sugiriendo un ciclo eterno o un destino ineludible. Muy común en el realismo mágico y el cuento corto.

b. Estructura en espiral: Los personajes vuelven a situaciones similares, pero con un nuevo nivel de conciencia o degradación.

c. Contrapunto o Trama taralela: Varias historias que avanzan al mismo tiempo y terminan cruzándose o iluminándose entre sí. Es ideal para mostrar cómo un mismo evento afecta a distintos mundos.

d. Estructura fragmentaria (o de puzle): La historia se narra a través de retazos, saltos temporales o documentos (cartas, recortes, diarios) que el lector debe armar mentalmente.

e. In media res: empezar por la acción.



6. Conflicto


La mayoría de las historias giran en torno a un conflicto, entendido como un deseo que enfrenta obstáculos.

Toda obra narrativa parte de uno o varios conflictos. Es la base de la mayoría de las tramas: alguien quiere algo y entre ese sujeto y lo que quiere conseguir se interponen una serie de obstáculos, fuerzas opuestas que generan el avance y desarrollo de la trama.

 

Históricamente se habla de que todo conflicto se resuelve en tres fases exposición evolución y resolución o dicho de otro modo introducción nudo y desenlace. 

Algunos tipos de conflicto:

  • Amoroso
  • Político o ideológico
  • Religioso
  • De género y sexual
  • Social y cultural
  • Con el poder y la autoridad pública
  • Con uno mismo (“yo” enemigo)


El detonante

El motor o incidente (incitante) 

Para que el conflicto pase de ser una idea a ser una historia, hace falta un detonante. Es ese evento que rompe el equilibrio inicial y obliga al personaje a salir de su zona de confort. Sin detonante, no hay trama, solo una situación estática.


El conflicto suele desplegarse en tres etapas: introducción, nudo y desenlace, aunque hay muchas variantes posibles (inicios in media res, tramas circulares, digresiones, etc.).


7. El ritmo y la tensión


La estructura también dicta el ritmo. Una buena estructura alterna momentos de alta tensión (escenas de acción o conflicto directo) con momentos de distensión (pausas narrativas o reflexiones). El secreto de un cuento o un libro que "atrapa" es saber cuándo acelerar la trama y cuándo permitir que la historia repose para que el impacto emocional decante. 


El ritmo narrativo no es accidental; es el resultado directo de una estructura bien ejecutada, cuándo el lector debe sentir urgencia y cuándo debe respirar. El secreto reside en el equilibrio: alternar estratégicamente picos de alta tensión —como conflictos directos o escenas de acción— con valles de distensión donde la trama reposa. 


Estas pausas no son tiempos muertos; son espacios necesarios para que el impacto emocional decante y el lector procese la historia, creando un ciclo de tensión y alivio que mantiene el interés de principio a fin.



8. Tiempo, espacio y punto de vista

Para las decisiones en uso de mejores herramientas en la construcción de los personajes y en el uso del narrador, hablaremos de su punto de vista, del espacio y el tiempo y de la voz narrativa.

Según el teórico Gérard Genette, toda narración se construye con tres pilares: tiempo, espacio y modalización.

 

a.    a. Tiempo

La narración literaria tiene siempre un estatuto temporal particular: contamos con el tiempo de las acciones que ocurren, el que nos reporta la secuencia narrativa, además del tiempo externo, el de los hechos narrados así podemos hablar de cuatro temporalidades principales:

 

1. Temporalización lineal: ausencia de anacronías.

2. Temporalización anacrónica: retrospectiva, prospectiva.

3. Temporalización íntima: el tiempo en función de un personaje.

4. Temporalización múltiple: simultaneidad.

 

Hay múltiples formas de trabajar el tiempo narrativo:

  • Elipsis: saltos temporales.
  • Resumen: condensación de eventos.
  • Escena: tiempo de la historia y del relato se igualan.
  • Pausa: descripciones o digresiones donde el tiempo no avanza.

También se puede jugar con el orden: flashbacks (analepsis), anticipaciones (prolepsis) y otras alteraciones que enriquecen la experiencia del lector.

 

b.    b. Espacio

El espacio puede ser un mero decorado, un símbolo, un personaje más o incluso un componente gráfico (como en caligramas o novelas visuales). Su tratamiento debe ser coherente con el tono y la intención narrativa. Puede ser el protagonista principal

 

 

Además del espacio de la historia, la disposición espacial del texto sobre la página podría añadir un nivel de significancia.

 

    c. Punto de vista/Modalizacion

Los modos de narrar, o lo que sería lo mismo, los diferentes puntos de vista son principalmente limitados. Las formas de los verbos son limitadas, pero se multiplican cuando hablamos de posibilidades y combinaciones narrativas. Los relatos ofrecen al lector más o menos cantidad de información, de manera directa o indirecta y se mantienen a mayor o menor distancia. 



9. Metaficción y autorreferencidad  


Estos recursos son poderosos y peligrosos

La metaficción —o metanarración— es cuando la historia habla sobre sí misma o sobre el acto de escribir. Puede ser una técnica brillante o un truco vacío, dependiendo del uso que se le dé. . Hace hincapié en la relación que tenemos con la escritura, tiene de argumento fundamental el cómo se está narrando.

Ejemplos clásicos:

Hamlet, de Shakespeare (obra dentro de la obra)

La Eneida, de Virgilio (un personaje contempla pinturas de la historia que vive)

Enrique Vila-Matas, referente contemporáneo de la autoficción


El riesgo de la metaficción es caer en el narcisismo: pensar que el lector está interesado en nuestras reflexiones personales sobre la escritura. No lo está, salvo que estas estén integradas con maestría en la trama y los personajes. La ficción tiene sus propias reglas, y no todo lo que es cierto en la vida real funciona en un relato.

La autorreferencialidad es el gesto específico donde la obra se cita a sí misma, a su proceso de creación o a su autor real, convirtiendo al texto en un espejo que se apunta a sí mismo


Aunque suelen caminar juntas, la metaficción y la autorreferencialidad tienen matices distintos. La metaficción es el concepto paraguas: es la ficción que reflexiona sobre el hecho de ser ficción (por ejemplo, un personaje que sabe que está en un libro). 


Es recomendable usar la metaficción para enriquecer, no para explicar. El lector merece complicidad, no sobreexplicación.



10. Pacto con el lector


Verosimilitud Vs. verdad 

La verosimilitud no consiste en la reproducción fiel de la realidad, sino en la fidelidad a las reglas internas que la propia obra establece. Mientras que la verdad se rige por la correspondencia con el mundo objetivo, la verosimilitud se basa en la coherencia: un dragón es verosímil en una novela de fantasía si respeta las leyes de ese universo, mientras que un comportamiento humano contradictorio en una novela realista puede resultar inverosímil.

Pacto de Ficción. Este concepto se sustenta en un acuerdo tácito donde el lector decide voluntariamente suspender su incredulidad a cambio de una experiencia estética o narrativa. 

Pacto de No Ficción: Contrato de Verdad, donde el autor se compromete a la precisión de los hechos. 

Sin embargo, en ambos casos, el texto debe ser creíble. La pérdida de la verosimilitud rompe el vínculo emocional con el lector, recordándole que lo que lee es una construcción artificial y expulsándolo de la historia.

Regla básica: Lo que es real no siempre parece verdad, y lo que es inventado debe parecerlo dentro de su propio mundo.




    El oficio

Escribir ficción no es solo dejar fluir la inspiración. Es comprender los mecanismos del lenguaje narrativo, dominar la estructura, construir voces creíbles y tomar decisiones formales con intención. La teoría no reemplaza la práctica, pero ayuda a evitar errores frecuentes y a encontrar una voz propia más sólida y consciente.


📚 Bibliografía y recursos sugeridos:

Historia y discurso, Seymour Chatman

Figuras III, Gérard Genette

Morfología del cuento, Vladimir Propp

Cómo diseñar el conflicto narrativo, Carme Font

Procedimiento y mensaje en la novela, Noé Jitrik

Obras de Hemingway, Pirandello, Vila-Matas, entre otros


jueves, 19 de febrero de 2026

Cómo escribir reseñas y críticas literarias

 

Guía práctica para escribir reseñas y críticas literarias

I. Plantilla para Reseña Literaria

La reseña literaria es un texto divulgativo que informa, interpreta y valora una obra con el fin de orientar a los lectores.

1.    Datos básicos de la obra

Ficha de la obra: título, autor/a, editorial, año de publicación, género, país de origen. Incluye una breve nota sobre el autor si aporta contexto relevante.

2. Contexto y motivación

¿Por qué es importante esta obra? ¿Qué lugar ocupa en la trayectoria del autor o en su contexto histórico-cultural?

3. Resumen breve (sin spoilers)

Presenta la trama o situación inicial en pocas líneas, solo lo necesario para situar al lector. Evita revelar el desenlace.

4. Temas y símbolos principales

Identifica los grandes temas: memoria, identidad, poder, amor, etc. Temas secundarios. Menciona símbolos o metáforas destacadas y su sentido.

5. Análisis de elementos literarios

• Narrador y punto de vista
• Estructura narrativa
• Construcción de personajes
• Estilo y lenguaje
• Tiempo y espacio
Analiza cómo estos elementos contribuyen al sentido de la obra.

6. Valoración crítica personal

Comenta los aciertos y limitaciones de la obra. Fundamenta tu opinión: ¿Qué logra bien? ¿Qué podría mejorar? ¿Qué aporta al lector o al panorama literario actual?

7. Conclusión o recomendación

Cierra con una reflexión general, cita significativa o pregunta abierta. Puedes recomendar el libro a un público específico.


 

II. Plantilla para Crítica Literaria

La crítica literaria interpreta e investiga la obra con profundidad, desde un punto de vista teórico, estético o ideológico.

1. Introducción y tesis de lectura

Presenta el texto a analizar (obra, autor, año, contexto). Formula una pregunta o hipótesis interpretativa: ¿qué plantea tu lectura crítica?

2. Contextualización

Ubica la obra dentro de una corriente, época o tradición. Menciona influencias, diálogo con otros autores o movimientos.

3. Argumentación y análisis textual

Desarrolla tu tesis mediante observaciones precisas. Apoya tus ideas con ejemplos y citas breves del texto. Analiza estructura, estilo, narrador, lenguaje, simbolismo, etc.

4. Enfoque teórico o perspectiva crítica (opcional)

Aplica una lente interpretativa si es pertinente: feminismo, poscolonialismo, psicoanálisis, marxismo, etc.

5. Valoración estética y ética

Expón lo que la obra aporta al arte, la literatura o la reflexión social. ¿Qué propone o cuestiona sobre el mundo?

6. Conclusión interpretativa

Retoma la tesis y muestra cómo tus argumentos la sustentan. Cierra con una síntesis clara y sugerente.









Cuadro para visualizar los tipos de textos que podemos escribir

 


Antes de escribir, conviene saber qué tipo de operación estamos haciendo con el lenguaje. No todo texto cuenta cosas: algunos muestran, otros explican, otros defienden ideas.


Imagen de uso educativo sobre clasificación de textos por intención comunicativa. Autoría no especificada en la fuente original.







Una recomendación para desbloquear la escritura: El Camino del artista, de Julia Cameron

 

Apartes del libro El camino del artista de Julia Cameron

 

—¿Cómo se puede enseñar a crear? —me preguntan después, con una mezcla de desafío y de curiosidad.

—No puedo enseñar a crear, sino que trato de que cada uno se permita a sí mismo ser creativo —contesto.

La mayoría de nosotros anhelamos ser más creativos y muchos creemos que conseguir serlo es imposible porque en realidad no lo somos. Este planteamiento es erróneo y lo único que provoca es que nuestra creatividad se quede dormida en nuestro interior junto a nuestra verdadera esencia. A menudo nos negamos el placer de soñar, de conseguir lo que siempre hemos deseado, de rechazar nuestros impulsos naturales, nuestra propia personalidad.

El camino del artista nos enseña a crear con a mayor a libertad a través de la utilización consciente de una serie de herramientas que nos ayudarán a terminar con el bloqueo creativo.

«La creatividad no tiene ni fondo ni techo aunque haya partes de su crecimiento que sean lentas. El ingrediente que se precisa es a fe —entendida como confianza férrea en uno mismo—. Este libro te muestra el camino y la fe necesarios para liberar la creatividad de las personas. Tómalo como un ejercicio para abrirte a una nueva perspectiva y libera al artista que llevas dentro».

JULIA CAMERON

 

Como El camino del artista es en esencia un camino espiritual, que se inicia y se practica a través de la creatividad, este libro emplea la palabra Dios.

Cada vez que aparezca la palabra Dios puedes sustituirla por la expresión camino recto o fluir. De lo que hablamos es de energía creativa. Dios es para algunos de nosotros una forma útil de nombrarlo, como podrían serlo diosa, mente, universo, fuente o poder superior… No se trata del nombre que le demos. Se trata de probar a hacer uso de él. Para muchos de nosotros concebirlo como una forma de electricidad espiritual ha sido un buen punto de partida. A través del acercamiento sencillo y empírico que nos permiten la experiencia y la observación, se puede establecer una conexión útil con el fluir del camino recto. La intención de estas páginas no es explicar, debatir o definir ese flujo: no necesitas comprender la electricidad para poder usarla. No lo llames Dios a no ser que te resulte cómodo hacerlo. No parece que haya necesidad de nombrarlo a no ser que ese nombre sea una palabra útil para referirse a tu experiencia.

Aunque no existe una fórmula rápida e indolora para conseguir la creatividad, su rehabilitación o su descubrimiento es un proceso espiritual que se puede enseñar y que puede ser supervisado.

Aunque todos nosotros seamos complejos y sumamente individualistas, existen denominadores comunes en nuestro proceso de rehabilitación creativa.

Tengas la edad que tengas y con independencia de cuál sea tu actividad en la vida, ya sea el arte tu carrera, tu hobby o tu sueño, no es demasiado tarde para trabajar en tu propia creatividad.

 

Principios básicos

1. La creatividad forma parte del orden natural de la vida. La vida es energía: pura energía creativa.

2. Hay una fuerza creativa que subyace a todo cuanto vive, incluidos nosotros mismos.

3. Al abrirnos a nuestra propia creatividad nos estamos abriendo a la creatividad del Creador, que está presente en nosotros y en nuestras vidas.

4. Nosotros somos creaciones y a la vez estamos destinados a mantener la creatividad siendo creativos.

5. La creatividad es un regalo de Dios. Usarla es el regalo que nosotros le devolvemos a Dios.

6. Negarse a ser creativo es obstinarse en contra de nuestra propia naturaleza.

7. Cuando nos abrimos a explorar nuestra creatividad, nos abrimos a Dios: el buen camino. 8. Al abrir un canal entre nuestra creatividad y el Creador se producen cambios sutiles aunque poderosos.

9. No hay que temer por abrirse a una creatividad cada vez mayor.

10. Nuestros anhelos y sueños creativos proceden de una fuente divina. Cuando nos acercamos a nuestros sueños, nos acercamos a la divinidad.

 

Las herramientas básicas

Las dos herramientas fundamentales para la recuperación de la creatividad

son las páginas matutinas y la cita con el artista. Un despertar duradero a la

creatividad requiere un uso constante de ambas. Prefiero presentarlas cuanto

antes y describirlas con la precisión suficiente como para responder a la

mayoría de tus preguntas. Este capítulo pretende explicar estas herramientas

con detenimiento y en profundidad. Te pido que lo leas con atención y que

empieces a emplear de inmediato ambas herramientas.

 

Las páginas matutinas

Lo primero que necesitas para rescatar tu creatividad es saber dónde encontrarla. Te insto a que lo hagas a través de un proceso que aparentemente no conduce a nada y que yo denomino «las páginas matutinas». Escribirás esas páginas cada día durante todas las semanas del curso y según espero mucho tiempo después. Yo llevo con ellas una década. Tengo alumnos que dejarían de respirar antes de abandonarlas. Ginny

 

Pero ¿qué son las páginas matutinas? Son simplemente tres páginas manuscritas de estricto flujo de conciencia. Por ejemplo: «Dios mío, ha amanecido de nuevo. No tengo nada que contar, nada que decir. Tengo que lavar las cortinas. ¿Recogí ayer la ropa de la tintorería? Bla, bla, bla…».

Podríamos llamarlo, sin mucha pomposidad, desaguar el cerebro, pues esa es una de sus principales funciones.

Las páginas matutinas no pueden hacerse mal. Estas divagaciones diarias no pretenden ser arte. Ni siquiera escritura en un sentido literario. Las páginas están concebidas para que nos familiaricemos simplemente con el acto de mover la mano a través del papel y volcar en él todo aquello que te pasa por la cabeza, sea lo que sea. Incluiremos todo, por nimio, tonto, estúpido o raro que pueda parecer. Son la principal herramienta para la recuperación de la creatividad.

 

La cita con el artista

La otra herramienta básica de El camino del artista puede parecerte una diversión más que una herramienta. Es una parte de tu tiempo (por ejemplo, dos horas a la semana) reservada y enfocada sólo a alimentar tu conciencia creativa, a tu artista interior.  Tu artista necesita que lo saquen de casa, que lo mimen, que lo escuchen. Recuerda que lo sagrado es tu compromiso de tiempo. Comprométete a una cita semanal con tu artista y verás cómo el aguafiestas que llevas dentro intenta escaparse.

Las páginas matutinas nos ayudan a conocer mejor nuestros pensamientos y nuestras necesidades, a identificar nuestros problemas y preocupaciones. El primer paso será como una oración: quejarse, hacer inventario, llegar a conclusiones, sopesar, atormentarse. En el segundo paso, tras la catarsis provocada por nuestra cita con el artista, empezaremos a encontrar soluciones al tiempo que acumularemos las reservas creativas necesarias para hacer realidad nuestro arte.

 

Alimentar el pozo, rellenar el estanque

El arte es un sistema que se nutre de imágenes. Para crear recurrimos a nuestro manantial interior, que es como nuestro estanque artístico. Lo ideal sería que estuviera cuajado de truchas: grandes, pequeñas, gordas, finas; una abundancia en la que pudiéramos pescar. Como artistas debemos damos cuenta de que tenemos que cuidar ese ecosistema y que si no prestamos atención a su mantenimiento, nuestro estanque puede llegar a desecarse, a empantanarse, a atascarse.

Cualquier periodo prolongado de trabajo creativo bebe de nuestro manantial artístico. Si se abusa de él, como de la pesca en un estanque, se corre el riesgo de que disminuyan los recursos y de que intentemos pescar en vano. Nuestro trabajo se estancará y nos preguntaremos por qué sucede eso justo cuando mejor iban las cosas. La verdad es que el trabajo puede estancarse precisamente porque las cosas iban bien.

Como artistas debemos aprender a autoalimentarnos, a estar lo suficientemente alerta para que podamos ir reponiendo de forma consciente nuestros recursos creativos a medida que los vamos usando; para rellenar el estanque de truchas, por decirlo de alguna manera. Llamo a este proceso alimentar el manantial.

Alimentar el manantial requiere de una activa búsqueda de imágenes que refresquen nuestras reservas artísticas. El arte nace de la atención y los detalles son su comadrona.

Para vivir en términos artísticos debemos aprender a manejar con facilidad el lenguaje del arte: imágenes, símbolos; un lenguaje sin palabras, incluso cuando nuestro verdadero arte consista en perseguirlo con ellas. El lenguaje del artista es sensual, una experiencia de los sentidos.

¿Cómo nutrimos el manantial? Lo alimentamos con imágenes.

Mantener la atención bien focalizada es fundamental para llenar el pozo.

Necesitamos enfrentamos a nuestras experiencias vitales, no pasarlas por alto.

Muchos de nosotros leemos de manera compulsiva para tapar nuestra conciencia. En un tren lleno de gente (y por tanto interesante), colocamos nuestra atención en un periódico, y nos perdemos en las imágenes y los sonidos de nuestro alrededor, que podrían servir para completar el pozo.

 

Contrato de creatividad

Cuando enseño El camino del artista pido a los estudiantes que firmen un contrato con ellos mismos, y que se comprometan a hacer el trabajo del curso.

¿Podrás concederte ese regalo? Di que sí a través de alguna pequeña ceremonia. Cómprate un cuaderno bonito para las páginas; contrata a una canguro con el tiempo suficiente como para poder organizar tus citas semanales con el artista. Lee el contrato a continuación. Corrígelo si quieres y luego fírmalo y féchalo. Regresa a él cuando necesites ánimo para seguir adelante.

 

Proteger al niño artista interior

Recuerda: tu artista es un niño. Encuentra y protege a ese niño. Aprender a permitirte crear es como aprender a andar. El niño artista debe empezar gateando. A eso le seguirán pequeños pasos y habrá caídas (primeros cuadros horribles, películas primerizas que parecerán vídeos caseros sin editar, primeros poemas que estropearían hasta una mala postal). Lo habitual es que un artista sombra en rehabilitación utilice estos esfuerzos iniciales para disuadirse de seguir con la exploración.

 

Tu enemigo interior: creencias negativas básicas

Con frecuencia cuando en cualquier área de nuestra vida estamos bloqueados es porque nos sentimos más seguros así. Puede que no nos haga felices, pero al menos sabemos lo que somos: infelices. Gran parte del miedo a nuestra creatividad es el miedo a lo desconocido.

 

Tu aliado interior: armas de afirmación

Puede que seamos capaces de sentir deferencia hacia los verdaderos genios, pero si lo que estamos viendo es que sólo son genios de la autopromoción, sentimos mucho resentimiento. No son celos. Es una técnica de ahogamiento que refuerza nuestra parálisis. Hacemos discursos para nosotros mismos y para otras víctimas voluntarias: «Yo podría hacer eso mejor, si sólo…».

¡Podrías hacerlo mejor si te permitieras hacerlo!

Las afirmaciones te ayudarán a que te consientas hacerlo. Una afirmación es la verbalización de una creencia positiva, y si conseguimos que estas autocharlas positivas se nos den una décima parte de lo bien que se nos dan las autocharlas negativas, notaremos un cambio enorme.

 

TAREAS

1. Cada mañana pon el despertador media hora antes, levántate y escribe a mano tres páginas de flujo de conciencia matutino. No leas estas páginas ni permitas que nadie lo haga. Lo ideal es que las metas en un gran sobre de papel Manila y que las escondas en alguna parte. Bienvenido a las páginas matutinas. Te transformarán.

Esta semana asegúrate de trabajar con las afirmaciones de tu elección y con tus reproches al final de las páginas matutinas de cada día. Convierte todas las críticas en afirmaciones positivas.

2. Invítate a ti mismo a una cita con el artista. Lo harás todas las semanas mientras dure el curso. Un ejemplo de cita con el artista: vete con cinco euros al bazar de tu barrio. Compra cosas tontas, como pegatinas de estrellitas doradas, dinosaurios en miniatura, postales, lentejuelas,

pegamento, tijeras infantiles, ceras de colores. Puede que te regales una estrella dorada para pegar en el sobre cada día que escribas. Por pura diversión.

3. Viaja en el tiempo: haz una lista de tres viejos enemigos de tu autoestima creativa: por favor, sé todo lo específico que puedas en este ejercicio. Tus monstruos históricos son los cimientos de tus creencias negativas básicas.

(Sí, la maldita Hermana Ann Rita de quinto también cuenta, y aquello tan horrible que te dijo también. Inclúyela). Ésta es tu galería de Grandes Monstruos. A medida que trabajes en tu proceso de rehabilitación vendrán a ti más monstruos. Siempre es necesario reconocer heridas creativas y lamentarlas. Si no, se convierten en tejido creativo cicatrizado y bloquean tu crecimiento.

4. Viaja en el tiempo: selecciona y escribe una de las historias de terror de tu galería de Grandes Monstruos. No hace falta que escribas algo muy extenso o durante mucho rato, pero anota los detalles que te vengan a la memoria: la habitación en la que estabas, la forma en la que te miraba la gente, cómo te sentías, lo que tu madre o tu padre dijeron o dejaron de decir cuando se lo contaste. Incluye lo que te siga molestando de aquel incidente: «Y luego me acuerdo de que me dirigió una sonrisa

superforzada y me dio unos golpecitos en la cabeza…».

Puede que te resulte catártico dibujar un esbozo de tu viejo monstruo o recortar una imagen que para ti evoque el incidente. Pintarrajea a tu monstruo, o al menos dibújale encima una buena cruz en rojo.

5. Escribe una carta al director en tu defensa. Envíatela. Es muy divertido escribir esta carta con la voz de tu artista niño herido: «A quien pueda interesar: la hermana Ann Rita es una imbécil y tiene ojos de cerdo ¡y claro que sé cómo se escribe cerdo!».

6. Viaja en el tiempo: haz una lista de tres viejos defensores de tu autoestima creativa. Ésta es tu galería de Grandes Defensores, aquellos que te quieren bien a ti y a tu creatividad. Sé específico. Cada palabra de ánimo cuenta.

Incluso si no te crees un cumplido, regístralo. Bien podría ser cierto.

Si no se te ocurren cumplidos, rebusca en tu diario de viajes en el tiempo y busca recuerdos positivos. ¿Cuándo, dónde y por qué te sentiste bien sobre ti mismo? ¿Quién te ofreció seguridad?

Además tal vez quieras redactar el cumplido y decorarlo. Cuélgalo cerca de donde redactes tus páginas matutinas o en el salpicadero de tu coche.

Yo tengo el mío en la carcasa de mi ordenador, para animarme mientras escribo.

7. Viaja en el tiempo: selecciona y escribe unas felices palabras de ánimo.

Escribe una carta de agradecimiento. Envíatela a ti mismo o al mentor que

dejaste atrás.

8. Vidas imaginarias: si tuvieras que vivir otras cinco vidas, ¿qué harías en cada una de ellas? Yo sería piloto, vaquera, física, médium, monje. Tú tal vez quisieras ser buceador, policía, escritor de libros infantiles, futbolista, bailarina del vientre, pintor, artista de performance, profesor de historia, curandero, entrenador, científico, médico, voluntario de una ONG, psicólogo, pescador, ministro, mecánico, carpintero, escultor, abogado, hacker informático, estrella de culebrón, cantante country, batería de rock.

Lo que se te ocurra, escríbelo. No pienses demasiado en este ejercicio.

El objetivo de estas vidas es pasarlo bien en ellas; divertirte más de lo que tal vez te estés divirtiendo en ésta. Observa tu lista y selecciona una.

Luego hazla esta semana. Por ejemplo, si apuntaste cantante country, ¿eres capaz de agarrar una guitarra? Si sueñas con ser vaquero, ¿qué tal montar un poco a caballo?

9. Al trabajar con afirmaciones y críticas muchas veces regresan a nosotros las heridas y los monstruos. Añádelos a tu lista a medida que vayan apareciendo en tu memoria. Trabaja con cada reproche individualmente.

Transforma cada negativo en una afirmación positiva.

10. Saca a tu artista de paseo, solos él y tú. Caminar veinte minutos a buen paso puede transformar de forma drástica la conciencia.

 

Registro

Harás registros todas las semanas. Si tu semana creativa se extiende de domingo a domingo, debes hacer los registros todos los sábados. Recuerda que esta rehabilitación es tuya. Lo que piensas es importante, y será cada vez más interesante para ti a medida que vayas progresando. Tal vez quieras hacer registros en tu cuaderno de páginas matutinas. Lo mejor es contestar a mano y darte unos veinte minutos para responder. El propósito del registro es elaborar un diario de tu viaje creativo. Mi esperanza es que más adelante compartas las herramientas con los demás y al hacerlo encuentres que tus notas tienen un gran valor: «Sí, en la cuarta semana estaba furioso. Me encantó la quinta semana…».

1. ¿Cuántas veces has hecho las páginas matutinas esta semana? Siempre esperamos que sean siete de siete. ¿Qué tal la experiencia?

2. ¿Has tenido una cita con el artista esta semana? Sí, por supuesto, lo esperamos siempre. Y sin embargo, puede ser extraordinariamente difícil permitirte una cita con el artista. ¿Qué hicisteis? ¿Cómo te has sentido?

3. ¿Ha habido alguna otra cuestión esta semana que consideres significativa para tu rehabilitación? Descríbela.

 

SEMANA 2

El camino del artista de Julia Cameron




Queridos compañeros. acá les dejo el video resumen de El camino del artista para que lo vean cuantas veces quieran. 
 
https://www.youtube.com/watch?v=6EXO2fJvlKk



Y acá el libro gratuito que les enviaré en PDF a sus correos: 
https://ww3.lectulandia.co/book/el-camino-del-artista/




 

Lectura crítica para la Escritura creativa. Próximamente publicaremos reseñas críticas de los libros que leemos

 


martes, 27 de enero de 2026

El arte del cuento como género autónomo. Sesión V

 

SESIÓN V


EL CUENTO CONTEMPORÁNEO Y LAS NUEVAS TENDENCIAS: 

LA INCOMODIDAD Y LA BREVEDAD


El cuento del siglo XXI se desarrolla en un contexto marcado por la velocidad, la fragmentación y la ansiedad contemporánea. Las nuevas tendencias se enfocan menos en el gran acontecimiento y más en la tensión sutil y la incomodidad persistente. Conflicto que no parece resolverse, el relato breve y la inmediatez.

 

1.    Características principales del cuento actual

 

  •  La tensión sutil y lo inquietante: Se ha abandonado en gran medida el golpe de efecto clásico (el twist ending). El objetivo es crear un clima de amenaza o una profunda incomodidad (lo que Freud llamó lo "inquietante") sin necesidad de resolverlo. El final suele ser ambiguo, dejando al lector con una sensación de que el peligro sigue latente. La ambigüedad deja de ser un recurso excepcional y se vuelve una poética.

 

  • Microrrelato: Impulsado por la necesidad de inmediatez y el auge de las redes sociales, el cuento hiperbreve se consolida como un desafío formal. Exige la máxima economía narrativa (la lección de Poe llevada al extremo) para condensar una historia completa, una revelación o una paradoja en un puñado de líneas. necesariamente el golpe final, sino una incomodidad persistente.

 

  •      Autoficción y la Nueva Intimidad: La frontera entre el yo narrador y el yo real se ha borrado aún más. La autoficción también ocupa un lugar central. La frontera entre autor, narrador y personaje se vuelve porosa. buscando una voz conversacional y cercana al lector. El cuento se transforma en un espacio de exploración íntima, donde la experiencia personal dialoga con la ficción.

 

      2. Exponentes Contemporáneos

 

El panorama actual del cuento en español y otros idiomas demuestra una rica diversidad de enfoque y técnica:

  • Samanta Schweblin (Argentina): Horror Atmosférico y Ambigüedad.

Schweblin es una maestra del horror atmosférico moderno. Sus cuentos no dependen de fantasmas, sino de la creación de un "ambiente enrarecido" donde el peligro es cotidiano, invisible o inexplicable. Su técnica se basa en la elipsis para generar ansiedad: nunca explica completamente el origen de la amenaza, forzando al lector a sentir la angustia de la incertidumbre.

 

    • Análisis Focal: Creación de un "ambiente enrarecido" donde el peligro es invisible o inexplicable. Uso de la elipsis para generar ansiedad.

 

    • Obras Sugeridas: "Distancia de rescate" (estructura y tensión), cuentos de Pájaros en la boca.

 

 

  • Alejandro Zambra (Chile): El Tono Conversacional y la Crítica Sutil

 

Zambra utiliza un tono conversacional que desarma al lector, empleando estructuras de cartas, diarios o reflexiones íntimas. Su voz, cercana y melancólica, explora temas de su generación (la dictadura, la paternidad, la crítica literaria) desde un minimalismo que se centra en el gesto pequeño pero significativo. El cuento se convierte en un medio para reflexionar sobre la vida y la literatura misma.

 

    • Análisis Focal: El cuento como carta, diario o reflexión íntima. La voz cercana al lector. Exploración de la paternidad y la dictadura desde el minimalismo.

 

    • Obras Sugeridas: "Mis documentos" (juego con la intimidad y la tecnología), "Literatura" (reflexión sobre la escritura).

 

 

  • Alia Trabucco Zerán (Chile): Cuerpo, Política y Experiencia Femenina

 

Trabucco Zerán enfoca su cuento en la experiencia femenina contemporánea y sus tensiones. Sus relatos abordan temas de violencia, maternidad y disidencia, utilizando el cuerpo y el espacio personal como elementos narrativos centrales. Su estilo es preciso, pero lleno de una intensidad emocional que recuerda a Munro, pero con una perspectiva más abiertamente política.

 

    • Análisis Focal: El cuerpo y la política del espacio personal como elementos narrativos centrales.

 

    • Obra Sugerida: Cuentos de Limpia.

 

 

 

En conclusión, autores como Samanta Schweblin trabajan el horror atmosférico sin recurrir a lo sobrenatural explícito. Alejandro Zambra apuesta por la voz conversacional y la reflexión íntima. Alia Trabucco Zerán explora el cuerpo y la política desde una intensidad contenida.

El cuento contemporáneo confirma que el género sigue vivo porque sigue siendo flexible. Cambian los temas, cambian las formas, pero permanecen la brevedad, la tensión y la necesidad de una experiencia significativa.

Cerrar un cuento hoy no es resolverlo todo, sino dejar algo abierto.

 

Reflexión para cerrar la sesión V

El cuento contemporáneo no busca tranquilizar al lector, sino dejarlo en estado de alerta. La incomodidad, la ambigüedad y la fragmentación reflejan un mundo inestable y acelerado. Frente a este panorama, el cuento sigue siendo una forma privilegiada de exploración. Breve, flexible y contundente, continúa exigiendo lo mismo de siempre: atención, riesgo y honestidad narrativa.

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Cierre general de la serie


El arte del cuento como género autónomo

A lo largo de estas cinco sesiones hemos recorrido el cuento desde sus fundamentos teóricos hasta sus manifestaciones contemporáneas. Lejos de agotarse, el género demuestra una vitalidad constante precisamente porque se apoya en límites claros: brevedad, intensidad y concentración.

El cuento no admite distracciones. Obliga al autor a elegir, a renunciar, a decidir con claridad qué historia contar y cómo hacerlo. Esa exigencia lo convierte en un espacio privilegiado de aprendizaje literario: quien aprende a escribir cuentos aprende a escribir con conciencia.

Este recorrido no pretende cerrar definiciones ni establecer jerarquías definitivas. Su objetivo es ofrecer herramientas de lectura y escritura que permitan abordar el cuento con respeto por su complejidad y por su potencia.

A partir de aquí, el trabajo continúa en la práctica: leyendo con atención, escribiendo con rigor y revisando sin indulgencia. El cuento, como género, no perdona la imprecisión, pero recompensa como pocos a quien acepta su desafío.