martes, 10 de marzo de 2026

4. "Escritura creativa en cápsulas" . Capítulo I. Tema 4: Narrar el tiempo


ESCRITURA CREATIVA EN CÁPSULAS

 Capítulo I. Narradores y personajes

 

TEMA 4

Narrar el tiempo: pasado, futuro e inexistente – Recursos narrativos y posicionamientos del narrador

 

Introducción

Narrar una historia no es solo cuestión de estilo o trama: también implica decidir desde qué tiempo se cuenta. Este tema profundiza en las posibilidades narrativas vinculadas con la temporalidad: el pasado, el futuro o incluso lo inexistente.

Aquí se exploran tres grandes modos de narración del pasado (vivencial, reconstructivo y contestatario), junto con estrategias para narrar lo futuro o lo ficticio (utopías, ucronías, distopías). El objetivo es comprender cómo estas elecciones afectan al narrador y a la coherencia narrativa.

 

CÀPSULAS

1.   Narrar el pasado

 

a.   Modo vivencial

Aquí el narrador —a menudo omnisciente— revive hechos pasados con alto contenido emocional, buscando que el lector se identifique con los personajes y el contexto. Es una técnica común en best sellers y literatura de fácil acceso emocional. Se trata de un pasado cerrado, fijo, donde la empatía reemplaza el juicio crítico.

Ejemplo: *Dientes de leche* (Ignacio Martínez de Pisón) narra una historia familiar desde la Guerra Civil española hasta los años 80. El pasado aparece como telón de fondo, mientras los conflictos personales se desarrollan con poca complejidad formal.

b.   Modo reconstructivo

 

El narrador se ubica en el presente y reconstruye hechos pasados desde la investigación, el testimonio y la documentación. Aquí el pasado no está dado: es opaco, fragmentado. El lector acompaña al narrador en su búsqueda y es invitado a pensar críticamente. Los textos en este modo muestran narradores que investigan archivos, memorias familiares o testimonios, revelando la tensión entre la verdad histórica y su representación subjetiva.

Ejemplo: Los nombres de Feliza (Juan Gabriel Vásquez). El narrador heterodiegético cercano (tercera persona, pero centrado en Feliza Bursztyn) reconstruye la vida de la artista a partir de documentos, recuerdos y contextos históricos.

Fragmento: “Feliza había aprendido que la libertad también podía ser una forma de escándalo.”

Clave narrativa: biografía novelada y reconstrucción cultural e histórica.

 

c.   Modo contestatario

Este modo rechaza versiones dominantes del pasado, cuestiona la historiografía oficial y no busca necesariamente verosimilitud. El narrador se distancia del lector, rompe con la identificación emocional y propone una lectura crítica sobre la memoria colectiva y sus trampas.

Ejemplo: ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil! (Isaac Rosa) es una revisión crítica de una obra previa del autor, intercalando reflexiones que desarman la propia construcción narrativa y cuestionan la representación literaria de la guerra.

 

2.   Narrar el futuro o lo inexistente

 

a.   Narrar el futuro

Narrar en futuro requiere que el narrador esté en una posición anterior a los hechos narrados. Es una estrategia poco frecuente pero poderosa, útil para anticipaciones, ironías dramáticas o construcción de expectativas. La coherencia temporal es clave.

El narrador, dentro de una narración en pasado o narrando algo en presente que ya ha terminado, puede introducir elementos del futuro de esas acciones, pero necesariamente debe ubicarse antes de que ocurran esas acciones, salvo que se trate de un narrador adivino.

La coherencia narrativa es indispensable, por ello conviene dominar

certeramente los tiempos verbales y su combinación.

 

b.   Narrar lo inexistente

Aquí entramos en territorios de ficción especulativa: utopías (lugares ideales), distopías (futuro degradado) y ucronías (versiones alternativas del pasado). Aunque irreales, estas narraciones funcionan como espejos críticos del presente.

Ejemplos: Civilizaciones (Laurent Binet) propone una ucronía en la que los incas colonizan Europa. Los trabajos y los días (Hesíodo) presenta una Edad de Oro utópica. 1984 (George Orwell) es la distopía por excelencia, donde el poder controla hasta el pensamiento.


Cuadro resumen

MODO NARRADOR                                 FOCO

Vivencial

Memoria personal

Reconstructivo

Investigación del pasado

Contestatario

Crítica de la memoria oficial

Inexistente / futuro

Proyección o contrafactual.

 

Conclusión

La elección del tiempo narrativo es más que una decisión técnica: es una toma de postura ética, estética e ideológica. Narrar el pasado, el futuro o lo inexistente implica pensar el lugar del narrador, su relación con la historia y con el lector. Desde la nostalgia vivencial hasta la crítica radical, cada forma de temporalidad abre una vía distinta para contar —y entender— el mundo.

 

Referencias clave

• Elina Liikanen (2015) – Estudios sobre narrativa de la Guerra Civil española.

• Tzvetan Todorov – La memoria ejemplar.

• Ignacio Martínez de Pisón – *Dientes de leche*

• Horacio Castellanos Moya – *Insensatez*

• Jordi Soler – *Los rojos de ultramar*

• Isaac Rosa – *¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!*

• Laurent Binet – *Civilizaciones*

• Hesíodo – *Los trabajos y los días*

• George Orwell – *1984*

 

NOTA: Este contenido se basa en materiales de la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), adaptado por la autora del blog para fines pedagógicos y divulgativos.

 

 

NOTA: Este contenido se basa en materiales de la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), adaptado por la autora del blog para fines pedagógicos y divulgativos.


Otras claves para narrar: El ritmo

 

Ritmo Narrativo

 

Ya decidimos quién habla (Narrador) y a quién le habla (Narratario). Pero ahora debemos decidir a qué velocidad le vamos a contar las cosas. No todo lo que le pasa al personaje es igual de importante; por eso, el escritor debe aprender a usar el acelerador y el freno de la narración. A eso le llamamos ritmo narrativo.

 

1. ¿Qué es el ritmo?

El ritmo narrativo es la sensación de rapidez o lentitud con la que los acontecimientos llegan al lector.

Se produce mediante la relación entre:

  • Tiempo de lectura: lo que tarda el lector en leer el texto.
  • Tiempo narrativo: el tiempo que dura la acción dentro de la historia.

Cuando ambos tiempos se acercan, sentimos que la acción ocurre "en tiempo real". Cuando se separan, la narración se acelera o se ralentiza.

El escritor controla esta relación para dirigir la atención, la emoción y la tensión dramática del lector.

 

2. Los engranajes del ritmo

Para controlar el tempo del relato utilizamos cinco herramientas principales:

a. La escena (el presente)

Fórmula:

Tiempo de lectura = tiempo narrativo

Función:

Es el equivalente al "tiempo real" de la narración. La acción ocurre casi al mismo ritmo en que la leemos.

Aparece sobre todo en:

  • diálogos
  • acciones directas
  • confrontaciones
  • momentos decisivos

El lector vive la situación segundo a segundo.

Ejemplo:

—¿Escuchaste eso? —preguntó Elisa.

—No digas nada —respondió él—. Hay alguien afuera.

 

b. El resumen (el acelerador)

Fórmula:

Tiempo de lectura < Tiempo narrativo

Función:

Condensa largos períodos de tiempo en pocas líneas.

Sirve para:

  • pasar rápido por hechos secundarios
  • evitar repeticiones
  • avanzar en la historia

Ejemplo:

Pasaron tres años sin que volvieran a verse.

En una sola frase se resume un período largo de la historia.

 

c. La descripción o pausa (el freno)

Fórmula:

Tiempo de lectura > Tiempo narrativo

Función:

El tiempo de la historia se detiene mientras el narrador observa o describe.

Sirve para:

  • construir atmósfera
  • presentar personajes
  • crear tensión
  • permitir que el lector imagine el espacio

Pero si se prolonga demasiado puede "congelar" la acción.

Ejemplo:

La casa estaba cubierta de polvo. Las ventanas cerradas dejaban pasar una luz amarilla que parecía suspendida en el aire.

 

d. La elipsis (el salto)

Fórmula:

Tiempo de lectura = 0 Tiempo narrativo = largo

Función:

Consiste en omitir completamente un período de la historia.

Es uno de los recursos más poderosos para acelerar el relato.

Permite:

  • evitar lo irrelevante
  • generar misterio
  • crear transiciones rápidas

Ejemplo:

Tres años después volvió al pueblo.

Entre una escena y otra han pasado tres años que no se narran.

 

e. La dilatación (cámara lenta)

Fórmula:

Tiempo de lectura >> Tiempo narrativo

Función:

Amplía un instante muy breve de la historia hasta ocupar un gran espacio en el relato.

Se utiliza para:

  • intensificar momentos dramáticos
  • aumentar la tensión
  • dirigir la atención del lector hacia un detalle clave

Ejemplo:

El vaso comenzó a caer.

Primero se inclinó apenas sobre el borde de la mesa.

Luego giró lentamente en el aire.

Finalmente estalló contra el piso.

Un instante de segundos se transforma en varios párrafos.

 

Ruta del Ritmo

Herramienta

Acción

Efecto en el Lector

Resumen

Fast Forward

Información rápida, baja emoción.

Escena

▶️ Play

Máxima emoción, inmersión total.

Descripción

⏸️ Pause

Ambientación, detalle, lentitud.

Elipsis

Skip

Salto temporal

Dilatación

Slow Motion

Intensificación dramática

 

3. Recursos que influyen en el ritmo

No solo lo que contamos produce ritmo, sino cómo construimos las frases.

La puntuación, truco maestro, es una de las herramientas más eficaces para modular la velocidad de lectura.

Frases cortas

Crean un ritmo rápido, tenso o nervioso.

Se usan en:

  • escenas de acción
  • persecuciones
  • miedo o urgencia

Ejemplo: Corrió. Escuchó pasos detrás. La puerta estaba cerrada.

Frases largas

Crean un ritmo pausado, reflexivo o contemplativo.

Se usan en:

  • descripciones
  • recuerdos
  • reflexiones

Ejemplo: Pensó entonces que quizá nunca había comprendido del todo la casa en la que había crecido.

 

Longitud del párrafo

Los párrafos también afectan la velocidad de lectura.

  • Párrafos breves: generan dinamismo.
  • Párrafos largos: producen sensación de calma o reflexión.

 

4. Alternancia de velocidades

Una narración efectiva no mantiene siempre el mismo ritmo.

El escritor alterna distintas velocidades.

Por ejemplo:

Resumen → Escena → Escena → Descripción → Escena → Resumen

Esta variación evita la monotonía y mantiene la atención del lector.

 

5. Ritmo emocional

El ritmo también depende de la intensidad dramática.

Cuando la tensión aumenta:

  • las frases se acortan
  • los detalles se vuelven más precisos
  • el tiempo puede ralentizarse

Cuando la tensión disminuye:

  • la narración suele acelerarse
  • aparecen resúmenes

 Ejemplo de mezcla de ritmos

Resumen: Durante meses nada ocurrió en el pueblo.

Escena: —¿Escuchaste eso? —preguntó Marta.

Descripción: El viento agitaba las ramas del mango detrás de la casa.

Dilatación: Entonces la puerta comenzó a abrirse. Muy lentamente.

 

Conclusión

Una buena narración funciona como una pieza musical:

combina aceleraciones, pausas y momentos de intensidad.

El dominio del ritmo permite al escritor guiar la emoción del lector y dirigir su atención hacia lo verdaderamente importante de la historia.

 

Dos poemas del escritor colombiano Porfirio Barba Jacob

 

SOBERBIA


Le pedí un sublime canto que endulzara

mi rudo, monótono y áspero vivir.


El me dio una alondra de rima encantada...

¡Yo quería mil!


Le pedí un ejemplo del ritmo seguro

con que yo pudiera gobernar mi afán.


Me dio un arroyuelo, murmullo nocturno...

¡Yo quería un mar!


Le pedí una hoguera de ardor nunca extinto,

para que a mis sueños prestase calor.


Me dio una luciérnaga de menguado brillo...

¡Yo quería un sol!


Qué vana es la vida, qué inútil mi impulso,

y el verdor edénico, y el azul Abril...


¡Oh sórdido guía del viaje nocturno!

¡Yo quiero morir!



CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA


Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,

como las leves briznas al viento y al azar...


Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría...

La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar...


Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,

como en Abril el campo, que tiembla de pasión;


bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,

el alma está brotando florestas de ilusión.


Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,

como la entraña obscura de obscuro pedernal;


la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,

en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.


Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...

-¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir!-


que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,

¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...


Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,

que nos depara en vano su carne la mujer;

tras de ceñir un talle y acariciar un seno,

la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.


Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,

como en las noches lúgubres el llanto del pinar:


el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,

y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.


Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día

en que levamos anclas para jamás volver;


un día en que discurren vientos ineluctables...

¡Un día en que ya nadie nos puede retener!


*Porfirio Barba Jacob 

Santa Rosa de Osos, Colombia (1883-1942)

Nombre de pila: Miguel Ángel Osorio Benítez)

 Apodo: Poeta divino

jueves, 5 de marzo de 2026

3. Escritura creativa en cápsulas. Capítulo1: Narradores y personajes. Tema 3

 

TEMA 3

El narratario y las teorías del cuento: guía para escritores

 

Este tema aborda el papel clave del narratario en la estructura narrativa y recorre algunas de las teorías más influyentes del siglo XX sobre el arte de narrar. Se pone el foco en cómo los textos construyen una relación entre el narrador y su receptor inmanente, y cómo esa relación puede enriquecer la creación literaria.

 

¿Quién es el narratario?

El narratario es el receptor implícito del discurso narrativo. No debe confundirse con el lector real ni con el lector implícito. Es una figura que existe dentro del texto y a la que el narrador se dirige explícita o implícitamente.

Ejemplos de señales textuales del narratario incluyen apelativos directos (como 'hipócrita lector'), preguntas no formuladas por personajes, inclusiones pronominales como 'nosotros' o sobrejustificaciones que explican lo que no haría falta explicar si no se esperara una respuesta del interlocutor.

 

Tipos y funciones del narratario

Podemos clasificar los narratarios según su presencia, mención, o vinculación con los personajes:

        Narratario ausente o implícito: sin mención directa (ej. Ulises de Joyce)

        Narratario mencionado: forma parte del texto, explícita o indirectamente.

        Narratarios individuales o colectivos, oyentes o lectores.

 

Las funciones del narratario incluyen:

        Mediar entre narrador y lector.

        Manipular o guiar reacciones del lector (ironía, juicios morales, etc.).

        Ayudar a definir el carácter del narrador.

        Contribuir a la selección temática o emocional del relato.

 

La diferencia clave

Concepto

¿Dónde está?

¿Cómo se reconoce?

Narratario

Dentro del texto.

El narrador lo nombra o le hace preguntas ("¿Me sigue?", "¡Oh, tú!").

Lector Implícito

En la estructura del texto.

Por las competencias que el libro exige (conocimientos, valores, vocabulario).

 

Teorías narrativas del siglo XX

 

Ernest Hemingway: la teoría del iceberg

Hemingway sostiene que lo importante en un cuento es lo que se omite, como en un iceberg cuya mayor parte está bajo el agua. Lo que no se dice debe sentirse. Eliminar lo superfluo y confiar en que el lector deduzca el fondo es clave.

Ejemplo: en 'Out of Season', Hemingway omite el suicidio final del personaje, reforzando así el impacto de lo no dicho.

 

Horacio Quiroga: el decálogo del perfecto cuentista

Quiroga ofrece una guía con diez principios sobre el arte del cuento, centrados en la intensidad, la precisión verbal, el compromiso con los personajes y la autonomía del relato respecto al lector o al entorno.

Quiroga, influenciado por Poe, promueve la idea de unidad de efecto, economía narrativa y fidelidad emocional.

 

Jorge Luis Borges: lo fantástico como ruptura del realismo

Para Borges, la literatura se alimenta de otras literaturas. Sus cuentos no buscan mimetismo con la realidad, sino crear ficciones conscientes de su naturaleza artificial.

Lo fantástico en Borges representa el fracaso de la lógica o de la representación. Ejemplos: 'Funes el memorioso', 'El Aleph'.

 

Julio Cortázar: tensión e intensidad

Cortázar entiende el cuento como una forma breve e intensa, que debe producir un efecto como el de un KO en boxeo. Elimina lo accesorio y controla la dosificación de información para sostener la tensión.

Diferencia el cuento (como fotografía) de la novela (como cine), en función del efecto buscado y los recursos usados.

 

Ricardo Piglia: dos historias en un cuento

Piglia propone que todo cuento narra dos historias: una visible y una secreta. La clave está en cómo se entrelazan.

Ejemplo: un hombre gana en Montecarlo y se suicida. Historia visible: el juego. Historia secreta: el suicidio. Según el estilo del autor, la historia oculta puede revelarse al final (cuento clásico), disolverse en el relato (cuento moderno) o invertirse (Kafka).

Resumen

Autor

El Narratario funciona como...

Relación con la Teoría

Hemingway

El que lee el vacío

Completa el Iceberg.

Quiroga

El blanco de la flecha

Garantiza la Unidad de efecto.

Borges

El cómplice intelectual

Valida el Artificio fantástico.

Cortázar

El espectador de la foto

Soporta la Tensión e intensidad.

Piglia

El buscador de secretos

Une las Dos historias.

 

 

 

 

 

Conclusión

El narratario es un recurso estructural tan poderoso como discreto. Entender sus funciones permite construir textos más complejos y sugerentes. Además, las diferentes teorías narrativas —de Hemingway a Piglia— ofrecen caminos complementarios para pensar la escritura como un arte de omitir, sugerir, provocar o entretejer múltiples capas de sentido.

 

Referencias sugeridas

        Hemingway, E. (2020). París era una fiesta.

        Quiroga, H. (1996). Decálogo del perfecto cuentista.

        Borges, J. L. (2018). El Aleph y otros cuentos.

        Cortázar, J. (1970). Algunos aspectos del cuento.

        Piglia, R. (2001). Tesis sobre el cuento.

        Prince, G. (1973). Introduction to the Study of the Narratee.

 

NOTA: Este contenido se basa en materiales de la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), adaptado por el autor del blog para fines pedagógicos y divulgativos.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Reseña crítica de "Formas de volver a casa", de Alejandro Zambra

    

   

Formas de volver a casa. Alejandro Zambra

 

Reseña crítica colectiva

Elaborada como práctica en el Diplomado de “Lectura Crítica para la Escritura Creativa”

Programa Universidad Intergeneracional de la Universidad de Caldas.

 

 

Formas de volver a casa. Un viaje al pasado para construir identidad

·        “En la infancia, el sol parece eterno”.

·         “Mientras los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos en un rincón”.

·         “Los recuerdos, un filón de recursos creativos”.

·         Mientras la novela sucedía, nosotros jugábamos a escondernos, a desaparecer

 

 

 Sobre el autor y su mundo

Alejandro Zambra es un escritor chileno nacido en 1975 en Santiago de Chile. Es conocido por su narrativa innovadora y su exploración de temas como la memoria, la identidad y la historia chilena. Su obra se caracteriza por tener una prosa breve, íntima y autorreferencial,

En su mundo creativo, el autor suele explorar las tensiones generacionales, cuestionando los silencios y las acciones de los padres desde la perspectiva de los hijos.

Ha publicado varias novelas y libros de cuentos, incluyendo, entre otros, "Bonsái", "La vida privada de los árboles" y "Mis documentos".

Su obra ha sido ampliamente elogiada por la crítica y ha recibido varios premios literarios.

 Sobre el libro

Zambra era un niño durante la dictadura de Pinochet. Escribe desde la historia de Chile como un testigo involuntario que mira a los adultos desde una esquina.

Formas de volver a casa es la historia de un niño que crece en los años 80. La novela muestra cómo la política se mete de forma indirecta en la casa y en la familia. Así, esta sirve de marco referencial para abordar temas universales como el amor, la identidad y la justicia.

El relato, con un lenguaje sencillo y claro pero profundo, va y viene entre el pasado, los recuerdos y el presente. De visos poéticos, enmarcada en el movimiento contemporáneo de novela corta. Además de la dictadura (de Augusto Pinochet entre 1973 y 1990, instaurada dos años después del golpe de estado en contra de Salvador Allende en Chile), el libro está marcado por los terremotos de 1985 y 2010. Es una memoria fragmentada, con grietas que nos lleva a pensar en la vulnerabilidad de los seres humanos.

La trama se centra en un narrador, Álvaro, maestro y escritor que busca su lugar en el mundo y trata de recuperar un pasado que se le está yendo de las manos.

La historia se despliega desde la mirada y transparencia del niño que, aunque no comprendía totalmente el mundo a su alrededor, presenció una época convulsa de la historia de su país. Y su sentimiento de culpa (como personaje principal) por no poder intervenir en la problemática y por no haber tenido las implicaciones funestas que tuvieron otros.

 El libro puede verse como un ejercicio de búsqueda de identidad, un intento de regresar a los orígenes: al final, volver a casa es como volver a sí mismo.

Las voces del escritor adulto y el niño se mezclan. Él no escribe sobre la violencia directa ni las escenas de guerra; habla desde la normalidad y la cotidianidad.

 Desde los silencios en sus padres viene esa culpa heredada por no haber pasado por lo que otros vivieron. “Soy el hijo de una familia sin muertos, pensé mientras mis compañeros contaban sus historias de infancia”.

¿Por qué debemos sentirnos culpables por no haber sido atravesados por la guerra o la pobreza?  

 

La Técnica: ¿Cómo está armado?

 Estructura de puzle

-       Son 4 partes que parecen relatos sobre relatos. No es lineal; tiene saltos que van desde los 80 a los 90 y al 2000 para reconstruir la memoria. Es circular: la novela termina donde empieza.

Los cuatro capítulos nos permiten una asimilación dosificada de la información que abarca todo el arco del tiempo en la evolución de la vida del protagonista: 

1. Personajes secundarios.

2. Literatura de los padres.

3. Literatura de los hijos.

4.Estamos bien.

 

    ·         Voces

 Utiliza la primera persona del protagonista para alternar entre el narrador adulto que recuerda y la perspectiva infantil. También aparecen voces como la de su hermana, su amigo Diego o su pareja Ema. Dentro del juego realidad ficción, los personajes son manejados con las dudas propias del acto de escritura: “Volví a la novela. Ensayo cambios punto de primera a tercera persona, de tercera a primera, incluso a segunda. Alejo y acerco al narrador punto y no avanzo. No voy a avanzar. Cambio de escenarios. Borro. Borro muchísimo. 20,30 páginas. Me olvido de este libro. Me emborracho de a poco, me quedo dormido”.

 

  • Personajes y sus cambios

        El niño que madura y crece y hace conciencia, y que no sabe qué hacer con la libertad. Y el adulto que escribe para recordar.  

·         Claudia es una figura misteriosa por medio de la cual se nos muestra lo que hace al protagonista cuestionar su identidad y la capacidad de expresar el amor.

·      Roberto es un personaje clave para entender cómo en dictadura la gente usaba identidades falsas, igual que en la literatura se usan seudónimos.

·         Diego, el amigo escritor, es un vehículo para mostrar la problemática de los artistas y su rivalidad. Angustia existencial del artista.

·         Su hermana y su pareja Eme, son mujeres que el narrador muestra como personas muy importantes en la vida del protagonista, pero que la inclusión en la obra de ficción está representando las implicaciones que tiene incluirlas como personajes: proteger a la hermana, exhibir a su pareja.

·       Los padres son personajes más planos que representan la autoridad y el silencio. Un medio para hacernos reflexionar sobre la educación, la libertad, las distancias intergeneracionales y las relaciones familiares.

·         Los personajes de la novela (dentro de la novela) cogen impulso por sí mismos, superan el control del autor implícito, narrador personaje.” Me parece bello que no se encuentren. Seguir simplemente sus vidas, tan distintas, hasta el presente, y aproximarlas de a poco: dos proyectos paralelos que no llegan a juntarse. Pero esa novela debería escribirla alguien más. A mí me gustaría leerla. Porque en la novela que quiero escribir ellos se encuentran. Necesito que se encuentren”.

 

  • Símbolos y Espacios

 La casa es una metáfora de la vida misma. La novela es urbana, transcurre en diferentes contextos de la ciudad. Los lugares físicos como los pasillos (el tránsito), las ventanas (mirar al afuera, hacia una realidad enmarcada en un cuadro, percibida de forma incompleta) y las habitaciones cerradas (lo que no se dice) reflejan cómo nos sentimos parte o no de un lugar. Zambra usa los baños como un símbolo para mostrar el nivel económico de las familias de la época. Otros símbolos son el terremoto, que irrumpe para representar la vulnerabilidad y la idea de que todo –nuestro espacio, nuestro mundo, nuestras ideas— puede cambiar en un segundo; el supermercado y la iglesia donde se ve a la "virgen de las naciones".

 

  •  Atmósfera psicológica

  Autodescubrimiento, búsqueda de identidad, culpa, pertenencia en cuestión.

 

·             El ritmo

Es pausado con una síntesis elaborada en frases cortas, que da tiempo para la reflexión.

 

·         El tono

Nostálgico, melancólico, a veces lúgubre, culpa e inconformidad porque no vivió las desgracias de la pérdida de seres queridos como si lo vivieron las personas que lo rodeaban. Es reflexivo, porque el autor expresa en un libro una realidad que se traduce en “prosa pasable” que es atractiva al lector.

 

·         Intertextualidad

Para enriquecer la experiencia de lectura y el contexto, Zambra acude a referencias de libros como: Madame Bovary, Léxico familiar (Natalia Ginzburg), Promesa del alba (Romain Gary), El revés del alma (Karla Gulefenbein), Documental de la independencia de Chile- guerra de Maipú. Hace homenaje a literatura chilena, al cine y la plástica, al país de los poetas, con mención a las alegorías de Pablo Neruda, Gabriela Mistral y nombres de otros autores.

 

·         Metaficción

Zambra hace uso de la metaficción como recurso fundamental del cómo se está narrando, para ponernos a jugar con la frontera entre la realidad y la ficción. Hace hincapié en la relación del personaje escritor y el personaje adulto que narra su pasado.

“Pensé también que ahora era yo el vecino solo, ahora yo era Raúl, yo era Roberto. Recordé, entonces, la novela. Creí, alarmado, que la historia terminaría de ese modo: con esa casa de Maipú, la casa de mi niñez, destruida. ¿Qué me había llevado a narrar el terremoto de 1985? No lo sabía, no lo sé”.

 

·         Tipo de lectores a quien va dirigida esta obra

·         Va dirigido a cualquier tipo de persona que guste de literatura de ficción y no ficción.

·         Todo tipo de audiencia porque Zambra relata la cotidianidad de manera transparente

·      También está dirigida a personas que quieren conocer acerca de las problemáticas de Chile y de la literatura chilena, y en especial de la difícil técnica de la metaficción.

 

Reacciones que despierta el libro en los lectores

         Interés en saber más sobre la dictadura de Pinochet en Chile y sobre otros casos similares en el continente, conflictos sociales de países o zonas en guerra.

·         Sensación de melancolía y tristeza por las situaciones de conflicto que viven las personas involucradas.

·         Sensación de ternura por la inocencia de los niños y jóvenes, su despertar sexual y amoroso y a la conciencia,

 

¿Qué aprendemos para escribir nuestros textos?

         Zambra nos enseña que la cotidianidad es un filón de recursos. No hace falta narrar desde el centro del conflicto, sino que puede ser suficiente hacerlo desde la mirada periférica de un niño que observa sin comprender mucho.

·         Aprendemos a usar los recuerdos desordenados y a entender que la retrospección es una posibilidad creativa. A veces el autor nos tiende trampas y hay que escudriñar en el fondo de las palabras para ver cómo involucra su vida privada en la trama. Aprendemos que "leer es cubrirse la cara y escribir es mostrarla".

·         A armar una trama de novela que se dirige al autodescubrimiento a través de la mirada al pasado, a la niñez y a los lazos familiares.

·         Aprendimos acerca de la metaficción creando una estructura de "novela dentro de la novela". 

  

MURO DE COMENTARIOS: Polifonía del Laboratorio 

  • “La tierra es un perro sacudiéndose y las personas caen como pulgas”: esta frase nos dice que la vida se mueve y hay muchas formas de caerse; es otra manera de crecer cuando todo se transforma.
  • “Fracasamos por el deseo de ser honestos”: nos hace reflexionar si la honestidad vale la pena o si solo los deshonestos triunfan. Es una pregunta fuerte para nuestra propia escritura.
  • “Es bueno perder la confianza en el suelo”: viviendo en un país donde tiembla, se descubre la vulnerabilidad; todo puede venirse abajo de un momento a otro.
  • “Lo que se adhiere a la memoria son pequeños fragmentos que no tienen principio ni fin”: esto justifica por qué no siempre tenemos que escribir historias lineales.
  • “Tu ropa en los cajones de otra casa”: una frase llena de poesía y añoranza que muestra el sentimiento de no pertenecer sin tener que explicarlo tanto.
  • “Mientras los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos en un rincón”: resume el tema de ser testigos y la culpa de no poder intervenir en los problemas de un país.
  • “Dejaste algunos billetes en la bodega, pero igual robaste el banco”: el daño causado no se mide por la intensidad, sino por la intención. Daño es daño.

·         La "normalidad" de la clase media: se retrata en cómo la dictadura se vivió con un silencio y una supuesta tranquilidad mientras se ignoraba o invisibilizaba la represión.

·         La memoria como reconstrucción: Zambra sugiere que recordar es un ejercicio difuso, confuso y personal, a menudo influenciado por la perspectiva infantil que no comprendía totalmente el horror político, pero que debe recuperar su historia.

 

Grupos

1.     Exploradores de la creatividad

Carolina Mayorga

Claudia Escobar

German Aristizábal

Gloria Giraldo

Hugo García

Tatiana Guerrero

Silvia Atrio

2.     Liróforos de la vida

William Giraldo

John Jairo Loaiza

Beatriz Santander

Carmenza Hernández

Yolanda Zamora Lema

3.     Grupo 3

Juana Echeverri

Rodrigo Rojas

Lorena Madrid

Luz Mery Zuluaga

Mario Bohórquez

4.     Eureka

María del Pilar Rivera  

Martha Cecilia Aguirre  

María Helena García

Michel Ocampo

Lucía Castro Echeverry

Amparo Gómez