Formas de volver a casa. Alejandro Zambra
Reseña crítica colectiva
Elaborada como práctica en el Diplomado
de “Lectura Crítica para la Escritura Creativa”
Programa Universidad Intergeneracional
de la Universidad de Caldas.
Formas de volver a
casa. Un viaje al pasado para construir
identidad
·
“En la infancia, el sol parece eterno”.
·
“Mientras los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos
en un rincón”.
·
“Los recuerdos, un filón de recursos creativos”.
·
Mientras la novela sucedía, nosotros jugábamos a escondernos, a
desaparecer

Sobre el autor y su mundo
Alejandro Zambra es un escritor
chileno nacido en 1975 en Santiago de Chile. Es conocido por su narrativa
innovadora y su exploración de temas como la memoria, la identidad y la
historia chilena. Su obra se caracteriza por tener una prosa breve, íntima
y autorreferencial,
En su mundo creativo, el autor suele
explorar las tensiones generacionales, cuestionando los silencios y las
acciones de los padres desde la perspectiva de los hijos.
Ha publicado varias novelas y libros
de cuentos, incluyendo, entre otros, "Bonsái", "La vida privada
de los árboles" y "Mis documentos".
Su obra ha sido ampliamente elogiada
por la crítica y ha recibido varios premios literarios.
Sobre el libro
Zambra era un niño durante la
dictadura de Pinochet. Escribe desde la historia de Chile como un testigo
involuntario que mira a los adultos desde una esquina.
Formas de volver a casa es la historia de un niño que crece
en los años 80. La novela muestra cómo la política se mete de forma indirecta
en la casa y en la familia. Así, esta sirve de marco referencial para abordar
temas universales como el amor, la identidad y la justicia.
El relato, con un lenguaje sencillo y
claro pero profundo, va y viene entre el pasado, los recuerdos y el presente. De
visos poéticos, enmarcada en el movimiento contemporáneo de novela corta. Además de la dictadura (de Augusto
Pinochet entre 1973 y 1990, instaurada dos años después del golpe de estado en
contra de Salvador Allende en Chile), el libro está marcado por los terremotos
de 1985 y 2010. Es una memoria fragmentada, con grietas que nos lleva a
pensar en la vulnerabilidad de los seres humanos.
La trama se centra en un narrador, Álvaro,
maestro y escritor que busca su lugar en el mundo y trata de recuperar un
pasado que se le está yendo de las manos.
La historia se despliega desde la
mirada y transparencia del niño que, aunque no comprendía totalmente el mundo a
su alrededor, presenció una época convulsa de la historia de su país. Y su sentimiento
de culpa (como personaje principal) por no poder intervenir en la problemática
y por no haber tenido las implicaciones funestas que tuvieron otros.
El libro puede verse como un
ejercicio de búsqueda de identidad, un intento de regresar a los orígenes: al
final, volver a casa es como volver a sí mismo.
Las voces del escritor adulto y el
niño se mezclan. Él no escribe sobre la violencia directa ni las escenas de
guerra; habla desde la normalidad y la cotidianidad.
Desde los silencios en sus padres viene
esa culpa heredada por no haber pasado por lo que otros vivieron. “Soy
el hijo de una familia sin muertos, pensé mientras mis compañeros contaban sus
historias de infancia”.
¿Por qué debemos sentirnos culpables
por no haber sido atravesados por la guerra o la pobreza?
La Técnica: ¿Cómo está armado?
Estructura
de puzle
- Son 4 partes que parecen relatos sobre
relatos. No es lineal; tiene saltos que van desde los 80 a los 90 y al 2000
para reconstruir la memoria. Es circular: la novela termina donde empieza.
Los cuatro capítulos nos permiten una asimilación dosificada
de la información que abarca todo el arco del tiempo en la evolución de la vida
del protagonista:
1. Personajes secundarios.
2. Literatura de los padres.
3. Literatura de los hijos.
4.Estamos bien.
·
Voces
Utiliza
la primera persona del protagonista para alternar entre el narrador adulto que
recuerda y la perspectiva infantil. También aparecen voces como la de su
hermana, su amigo Diego o su pareja Ema. Dentro del juego realidad ficción, los
personajes son manejados con las dudas propias del acto de escritura: “Volví a
la novela. Ensayo cambios punto de primera a tercera persona, de tercera a
primera, incluso a segunda. Alejo y acerco al narrador punto y no avanzo. No
voy a avanzar. Cambio de escenarios. Borro. Borro muchísimo. 20,30 páginas. Me
olvido de este libro. Me emborracho de a poco, me quedo dormido”.
El
niño que madura y crece y hace conciencia, y que no sabe qué hacer con
la libertad. Y el adulto que escribe para recordar.
·
Claudia es una
figura misteriosa por medio de la cual se nos muestra lo que hace al
protagonista cuestionar su identidad y la capacidad de expresar el amor.
· Roberto es un
personaje clave para entender cómo en dictadura la gente usaba identidades
falsas, igual que en la literatura se usan seudónimos.
·
Diego, el
amigo escritor, es un vehículo para mostrar la problemática de los artistas y
su rivalidad. Angustia existencial del artista.
·
Su
hermana y su pareja Eme, son mujeres que el narrador muestra como
personas muy importantes en la vida del protagonista, pero que la inclusión en
la obra de ficción está representando las implicaciones que tiene incluirlas
como personajes: proteger a la hermana, exhibir a su pareja.
· Los
padres son personajes más planos que representan la autoridad y el
silencio. Un medio para hacernos reflexionar sobre la educación, la libertad,
las distancias intergeneracionales y las relaciones familiares.
·
Los
personajes de la novela (dentro de la novela) cogen impulso por sí mismos,
superan el control del autor implícito, narrador personaje.” Me parece bello
que no se encuentren. Seguir simplemente sus vidas, tan distintas, hasta el
presente, y aproximarlas de a poco: dos proyectos paralelos que no llegan a
juntarse. Pero esa novela debería escribirla alguien más. A mí me gustaría
leerla. Porque en la novela que quiero escribir ellos se encuentran. Necesito
que se encuentren”.
La casa es una metáfora de la vida misma.
La novela es urbana, transcurre en diferentes contextos de la ciudad. Los lugares físicos como los pasillos
(el tránsito), las ventanas (mirar al afuera, hacia una realidad
enmarcada en un cuadro, percibida de forma incompleta) y las habitaciones
cerradas (lo que no se dice) reflejan cómo nos sentimos parte o no de un
lugar. Zambra usa los baños como un símbolo para mostrar el nivel económico de
las familias de la época. Otros símbolos son el terremoto, que irrumpe para
representar la vulnerabilidad y la
idea de que todo –nuestro espacio, nuestro mundo, nuestras ideas— puede cambiar
en un segundo; el supermercado y la iglesia donde se ve a la "virgen de
las naciones".
Autodescubrimiento, búsqueda de
identidad, culpa, pertenencia en cuestión.
·
El ritmo
Es pausado con una síntesis elaborada en frases cortas, que
da tiempo para la reflexión.
·
El tono
Nostálgico, melancólico, a veces lúgubre, culpa e
inconformidad porque no vivió las desgracias de la pérdida de seres queridos
como si lo vivieron las personas que lo rodeaban. Es reflexivo, porque el autor
expresa en un libro una realidad que se traduce en “prosa pasable” que es
atractiva al lector.
·
Intertextualidad
Para enriquecer la
experiencia de lectura y el contexto, Zambra acude a referencias de libros como:
Madame Bovary, Léxico familiar (Natalia Ginzburg), Promesa del alba (Romain
Gary), El revés del alma (Karla Gulefenbein), Documental de la independencia de
Chile- guerra de Maipú. Hace homenaje a literatura chilena, al
cine y la plástica, al país de los poetas, con mención a las alegorías de Pablo
Neruda, Gabriela Mistral y nombres de otros autores.
·
Metaficción
Zambra hace uso de la metaficción
como recurso fundamental del cómo se está narrando, para ponernos a jugar con
la frontera entre la realidad y la ficción. Hace hincapié en la relación del
personaje escritor y el personaje adulto que narra su pasado.
“Pensé también que ahora era yo el
vecino solo, ahora yo era Raúl, yo era Roberto. Recordé, entonces, la novela.
Creí, alarmado, que la historia terminaría de ese modo: con esa casa de Maipú,
la casa de mi niñez, destruida. ¿Qué me había llevado a narrar el terremoto de
1985? No lo sabía, no lo sé”.
·
Tipo de lectores a quien va dirigida esta obra
·
Va
dirigido a cualquier tipo de persona que guste de literatura de ficción y no
ficción.
·
Todo
tipo de audiencia porque Zambra relata la cotidianidad de manera transparente
· También
está dirigida a personas que quieren conocer acerca de las problemáticas de
Chile y de la literatura chilena, y en especial de la difícil técnica de la metaficción.
Reacciones que despierta el libro en
los lectores
Interés
en saber más sobre la dictadura de Pinochet en Chile y sobre otros casos
similares en el continente, conflictos sociales de países o zonas en guerra.
·
Sensación
de melancolía y tristeza por las situaciones de conflicto que viven las
personas involucradas.
·
Sensación
de ternura por la inocencia de los niños y jóvenes, su despertar sexual y
amoroso y a la conciencia,
¿Qué aprendemos para escribir
nuestros textos?
Zambra
nos enseña que la cotidianidad es un filón de recursos. No hace falta
narrar desde el centro del conflicto, sino que puede ser suficiente hacerlo
desde la mirada periférica de un niño que observa sin comprender mucho.
·
Aprendemos
a usar los recuerdos desordenados y a entender que la retrospección es
una posibilidad creativa. A veces el autor nos tiende trampas y hay que
escudriñar en el fondo de las palabras para ver cómo involucra su vida privada
en la trama. Aprendemos que "leer es cubrirse la cara y escribir es
mostrarla".
·
A
armar una trama de novela que se dirige al autodescubrimiento a través de la
mirada al pasado, a la niñez y a los lazos familiares.
·
Aprendimos acerca de la
metaficción creando una estructura de "novela dentro
de la novela".
MURO DE COMENTARIOS: Polifonía del
Laboratorio
- “La
tierra es un perro sacudiéndose y las personas caen como pulgas”: esta frase nos dice que la
vida se mueve y hay muchas formas de caerse; es otra manera de crecer
cuando todo se transforma.
- “Fracasamos
por el deseo de ser honestos”: nos hace reflexionar si la honestidad vale la pena o
si solo los deshonestos triunfan. Es una pregunta fuerte para nuestra
propia escritura.
- “Es
bueno perder la confianza en el suelo”: viviendo en un país donde tiembla, se descubre
la vulnerabilidad; todo puede venirse abajo de un momento a otro.
- “Lo
que se adhiere a la memoria son pequeños fragmentos que no tienen
principio ni fin”: esto justifica por qué no siempre tenemos que escribir historias
lineales.
- “Tu
ropa en los cajones de otra casa”: una frase llena de poesía y añoranza que muestra el
sentimiento de no pertenecer sin tener que explicarlo tanto.
- “Mientras
los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos en un
rincón”: resume
el tema de ser testigos y la culpa de no poder intervenir en los problemas
de un país.
- “Dejaste
algunos billetes en la bodega, pero igual robaste el banco”: el daño causado no se mide por
la intensidad, sino por la intención. Daño es daño.
·
La
"normalidad" de la clase media: se retrata en cómo la dictadura se vivió con un silencio y una
supuesta tranquilidad mientras se ignoraba o invisibilizaba la represión.
·
La
memoria como reconstrucción: Zambra
sugiere que recordar es un ejercicio difuso, confuso y personal, a menudo
influenciado por la perspectiva infantil que no comprendía totalmente el horror
político, pero que debe recuperar su historia.
Grupos
1. Exploradores de la creatividad
Carolina Mayorga
Claudia Escobar
German Aristizábal
Gloria Giraldo
Hugo García
Tatiana Guerrero
Silvia Atrio
2. Liróforos de la vida
William Giraldo
John Jairo Loaiza
Beatriz Santander
Carmenza Hernández
Yolanda Zamora Lema
3. Grupo 3
Juana Echeverri
Rodrigo Rojas
Lorena Madrid
Luz Mery Zuluaga
Mario Bohórquez
4. Eureka
María del Pilar
Rivera
Martha Cecilia
Aguirre
María Helena García
Michel Ocampo
Lucía Castro Echeverry
Amparo Gómez