miércoles, 29 de abril de 2026

Poema de Gabriela Mistral: A la cara de mi hijo.

 

En consonancia con el tema del libro Casas Vacías, de Brenda Navarro, leamos este poema. En él la maternidad se siente como un "milagro doloroso". Hay una entrega total donde la madre desaparece para que el hijo sea el centro del universo.


A la cara de mi hijo…


Gabriela Mistral*

A la cara de mi hijo

que duerme, bajan

arenas de las dunas,

flor de la caña

y la espuma que vuela

de la cascada…

Y es sueño nada más

cuanto le baja;

sueño cae a su boca,

sueño a su espalda,

y me roban su cuerpo

junto con su alma.

Y así lo van cubriendo

con tanta maña,

que en la noche no tengo

hijo ni nada,

madre ciega de sombra,

madre robada.

Hasta que el sol bendito

al fin lo baña:

me lo devuelve en linda

fruta mondada

¡y me lo pone entero

sobre la falda!


Análisis: "A la cara de mi hijo"

Este poema es una pieza fundamental para entender la "maternidad mística" de Mistral. Es importante notar que Gabriela no tuvo hijos biológicos; sin embargo, en su obra, el deseo de maternidad se convierte en una experiencia casi religiosa y universal.

1. El deseo de trascendencia

En el poema, la autora describe la visión del rostro de un hijo imaginado o anhelado. No es solo un deseo físico, sino la búsqueda de una redención. A través de la mirada de ese hijo, la voz poética busca limpiar sus propias culpas y encontrar un propósito superior.

2. El contraste entre la luz y el dolor

Mistral utiliza imágenes de pureza para describir la cara del niño:

  • La ve como un "remanso" o un lugar de paz frente a la dureza del mundo.

  • Existe una tensión entre su realidad (marcada por la soledad) y la belleza perfecta de esa cara que ella "crea" a través del verso.

3. Simbolismo

El rostro del hijo funciona como un espejo del alma. Para Mistral, el hijo es la extensión de la tierra y de Dios. Al describir sus facciones, está describiendo la esperanza de que la vida continúe y se purifique después de ella.


*Lucila de María Godoy (1889 -1957), conocida como Gabriela Mistral, fue una poeta, diplomática, profesora y pedagoga chilena. Por su trabajo poético, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1945, constituyendo el primer reconocimiento de la Academia Sueca a las letras latinoamericanas y la segunda persona latinoamericana en recibir un Premio Nobel. 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario