En Paz
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las
cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles
sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Si una espina me hiere
Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
¡pero no la aborrezco!
Cuando la mezquindad envidiosa
en mí clava los dardos de su inquina,
esquívase en silencio, y luego,
¡pero no la aborrezco!
Cuando la injusticia
su látigo en mi espalda hace restallar,
me aparto de los injustos,
¡pero no los aborrezco!
Y así, por toda mi existencia,
con amor o con desdén,
a los que me hacen mal, los dejo,
¡y sigo mi camino en bien!
*El día que me muera
El día que me muera, no llore nadie mi muerte;
que no me digan que he sido bueno,
que no me digan que he sido malo;
que cierren mis ojos tranquilamente,
como se cierra una puerta que ya no da al
camino,
y que me dejen ir, sereno, apaciblemente,
como un barco que se pierde en la inmensidad
del mar.
*Amado Nervo – (1870-1919)
Nombre completo: Amado Ruiz de Nervo y Ordaz
Nacimiento: 27 de agosto de 1870 en México.
Muerte:
24 de mayo de 1919 en Uruguay. Murió siendo embajador de México.
Movimiento
literario: Modernismo hispanoamericano. Contemporáneo y amigo de Rubén Darío,
el iniciador del movimiento. Después evolucionó hacia una poesía más sencilla,
íntima y mística.
Amado
Nervo era embajador y ministro plenipotenciario de México ante Uruguay y
Argentina.
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