miércoles, 18 de marzo de 2026

Reseña crítica colectiva: Historia de una pasión. Darío Jaramillo Agudelo




 

Historia de una pasión. Darío Jaramillo Agudelo

Reseña crítica colectiva

Elaborada como práctica en el Diplomado de “Lectura Crítica para la Escritura Creativa” Programa Universidad Intergeneracional de la Universidad de Caldas

 

“Escribo para manchar con tinta el dedo del corazón”.

“La pasión por escribir, en lugar del oficio de escribir, si se entiende 'oficio' en el sentido de profesión y no en su acepción de taller o de gnosis solitaria o de aprendizaje eterno”.

 

1. Sobre el autor


Darío Jaramillo Agudelo (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1947) es un poeta y escritor colombiano considerado uno de los mejores de la “Generación Desencantada”, aquellos jóvenes marcados por la pérdida de la ilusión y la desconfianza en el sistema político, social y económico del país. Abogado y economista de formación, su nombre está ligado a la renovación de la poesía amorosa en Colombia, con una obra de corte íntimo que explora la identidad, la memoria, la muerte y la condición humana.

De acuerdo con las lecturas y análisis de los grupos del diplomado, su figura se define bajo las siguientes dimensiones:

  • Origen y atmósfera mítica: El autor nos ubica de entrada con un tono poético y evocador en los "tiempos míticos de la infancia" y los "claroscuros de la memoria". Su cuna es “Santarosa de Osos” (tierra de Barba Jacob y Rogelio Echavarría), un entorno que, junto a la Medellín "parroquial y conservadora", forjó libertades culturales en sus "paisajes de rebeldes montañas".
  • La formación del carácter: Creció en un ambiente cálido, influenciado por su bisabuelo, su abuelo y su padre. Con este último descubrió una pasión que "vivió en soledad y silencio", aunque esto no evitó que encontrara amigos entrañables. Su vida transcurre hoy entre esa pasión por escribir, el fútbol y la música.
  • La ética del oficio literario: Los grupos destacan su postura de “amable contertulio” que expone amenamente su relato. Jaramillo sostiene una "rebelde ironía" sobre su oficio; para él, la escritura es su “juguete”, algo que hace sin el fin primordial de publicar y que solo suelta cuando no encuentra "nada más que corregir".
  • Gestión y trayectoria: Se reconoce su papel clave al frente de la Subgerencia Cultural del Banco de la República (1985-2007). Su vasta obra incluye:
    • Poesía: Historias (1974), Tratado de retórica (1978), Poemas de amor (1986), Gatos, Cuaderno de Música.
    • Novela: La muerte de Alec (1983), Cartas cruzadas (1994), El juego del alfiler (2002), Novela con fantasma (2004).
    • Autobiografía: Historia de una pasión, texto que da cuenta de su arte, su filosofía y su pensamiento en su "viaje vital".

 

2. Sobre la obra


Historia de una pasión es un ensayo autobiográfico y de autorretrato en el que Darío Jaramillo Agudelo reflexiona sobre el origen y el sentido de su vínculo con la palabra escrita. Este texto no es un manual de instrucciones sobre la profesión literaria, sino una "meditación íntima" y el "testimonio de una obsesión". Su valor reside en mostrar el tránsito del "regusto de leer por placer" a la necesidad vital de escribir.

Es un artefacto literario de naturaleza híbrida: es poético, pedagógico y circular. De alguna manera, el libro "enseña a escribir y da pautas sobre la forma de adquirir la pasión", planteando que la escritura es un "oficio que permite alucinar y atravesar umbrales". El texto reivindica el goce, el silencio y la conexión con la esencia del ser, alejándose de la retórica solemne para encontrar una "manera delicada de poner el ojo sobre sí mismo".

 

3. Resumen: El recorrido de una pasión

El libro funciona como una hoja de ruta vital estructurada en "tres tiempos" (1987, 1994 y 2005). El relato narra la vida del autor desde su infancia hasta su madurez:

  • La infancia y la semilla: La narración inicia en los "tiempos míticos" de Santarosa de Osos. Jaramillo recuerda escenas protagonizadas por su bisabuelo Fernando Roldán y su abuelo José Domingo, quienes, con formas "peripatéticas" de acercarlo a la literatura, sembraron la primera semilla: uno cantándole el alfabeto y el otro narrándole cuentos populares. Es la etapa de la pasión vivida en "soledad y silencio".
  • La juventud y el horizonte cultural: El relato se traslada a Medellín, donde la pasión por la poesía se expande gracias a la influencia de padres grandes lectores, la música de The Beatles y The Rolling Stones, y una constelación de amistades entrañables. Es aquí donde descubre la capacidad de "alucinar con la palabra escrita" a través de autores como Verne, Salgari y Stevenson.
  • La madurez y el estoicismo: En la parte final, el autor asume un tono de mayor introspección. Un episodio impactante es el accidente que lo dejó en condición de "monópodo"; Jaramillo lo aborda con una mezcla de "serenidad, estoicismo e ironía", comprendiendo de manera más profunda el sufrimiento ajeno.

 

4. El engranaje técnico

 

  • Estructura

 

La arquitectura se define por una estructura circular construida a lo largo de veinte años. Aunque existe una distancia cronológica real, el autor logra que cada parte se perciba escrita en un "presente absoluto". Bajo la premisa de que "el principio es igual al fin más la experiencia del ciclo", la obra propone que la circularidad es el destino, pero el fragmento es el camino. Es un "Bildungsroman ensayístico" (texto de formación), donde lo que se escribe es la arquitectura de una sensibilidad.

 

  • Las Voces

 

 El relato es un monólogo en primera persona donde conviven una voz íntima y una voz reflexiva. Aparecen voces evocadas de amigos y escritores, subrayando que la identidad se construye en diálogo.

 

  • El Método

Jaramillo revela una "ley física": necesita el impulso inicial de una historia para no dejar la obra inconclusa. Su proceso consta de: escritura, congelación y corrección. Técnicamente, busca "agarrar un ritmo y tener un tono".

 

  • Personajes y mediadores del lenguaje

 

    • La herencia peripatética: Abuelos que enseñaron con métodos vitales, no escolares.
    • La soledad como personaje: Escenario donde germinó su regusto obsesivo por leer.
    • Círculo Intelectual: Figuras como María Mercedes Carranza, Cobo Borda y Rogelio Echavarría.
    •  
  • Conflictos y tensiones narrativas

 

    • Realidad vs. Escritura: La búsqueda de la palabra para "atravesar otros umbrales".
    • Autonomía física y estoicismo: La tragedia enfrentada con ironía y empatía ética.
    • Pasión vs. Vanidad: Escribir como "juguete" personal frente a la "vanidad de publicar".

   Símbolos

 La obra está plagada de elementos que trascienden lo cotidiano para volverse poéticos. El libro se presenta como el vínculo primordial con el mundo; el aroma a jazmín evoca la nostalgia del pasado; el fútbol aparece como la pasión colectiva y terrenal; y las cartas son descritas con una sensualidad única: "esa cercanía de la boca que secretea con un aliento cálido en la oreja". Se suma el símbolo de las "rebeldes montañas" de Antioquia y el alfabeto convertido en canciones por el abuelo, representando el paso del ruido al sentido.

·       Ritmo y Tono

El ritmo es pausado, contemplativo y marcadamente rítmico, casi como si se leyera un poema en prosa. El tono huye de la retórica solemne o académica para encontrar una "manera delicada de poner el ojo sobre sí mismo", logrando una intimidad que invita al lector a ser un contertulio más.

·       Intertextualidad (La constelación)

 Los grupos destacaron una galaxia literaria y sonora que define la sensibilidad del autor. Es una mezcla de alta cultura y placer popular que une a Virginia Woolf, Sartre, Borges y Cortázar con las lecturas de aventura iniciáticas de Jules Verne, Emilio Salgari, Stevenson y Mark Twain. Esta constelación se cruza inevitablemente con la banda sonora de su vida: desde la elegancia de Agustín Lara hasta la irrupción vital de The Beatles, los Rolling Stones y la salsa de Ismael Rivera.

 

5. Aprendizajes para el oficio

¿Qué nos deja este libro para nuestros propios procesos creativos?

  1. La honestidad es estética: Narrar con naturalidad, sin pretender una imagen grandiosa.
  2. La mirada en lo simple: Lo significativo nace de observar los pequeños detalles diarios.
  3. La escritura como refugio: Una resistencia contra el olvido. Lo esencial es completar el circuito en donde sensación o intuición se vuelven concretos solamente si son palabra escrita”.

 

6. Muro de comentarios: Sentencias para el camino

  • “En Colombia el que escribe para comer, ni come ni escribe”.
  • “Yo no le pido a Dios comida ni dormida, sino hambre y sueño”.
  • “La amistad es un lujo que nos damos los que no tenemos nada que perder”.
  • “Las pasiones no tienen historia, son un presente continuo”.
  • “La vida es un absurdo que nos toca vivir con la mayor dignidad posible”.

 

Conclusión Colectiva

Historia de una pasión nos invita a reflexionar sobre la vida como un inicio constante. Para nosotros, alumnos y directores del diplomado, esta obra confirma que la escritura es un aprendizaje perpetuo, un oficio que se nutre del silencio y el regocijo. Jaramillo nos enseña que, a pesar de las pérdidas y los cambios de piel, el alma se sale al lugar que ya no ocupamos para volverse palabras.


Al final, la obra nos deja una pregunta abierta para nuestra propia bitácora:

¿Y tú, para qué mancharías hoy con tinta el dedo de tu corazón?


Escritores participantes:


1.    Grupo 1: Exploradores de la creatividad

Carolina Mayorga

Claudia Escobar

German Aristizábal

Gloria Giraldo

Hugo García

Tatiana Guerrero

Silvia Atrio


2.    Grupo 2

William Giraldo

John Jairo Loaiza

Beatriz Santander

Carmenza Hernández

Yolanda Zamora Lema


3.     Grupo 3 "Los lirófolos"

Juana Echeverri

Rodrigo Rojas

Lorena Madrid

Luz Mery Zuluaga

Mario Bohórquez


4.     Grupo 4: Eureka

María del Pilar Rivera  

Martha Cecilia Aguirre  

María Helena García

Michel Ocampo

Lucía Castro Echeverry

Amparo Gómez

 

 

martes, 17 de marzo de 2026

6. "Escritura creativa en cápsulas". Capítulo 1. Tema 6

E SCRITURA CREATIVA EN CÁPSULAS

Capítulo I. Narradores y personajes

TEMA 6: Cómo construir personajes literarios con vida propia


CÁPSULAS

1. Introducción

En la narrativa, los personajes no son meros acompañantes de la trama: son su motor emocional y estructural. Crear personajes convincentes exige observación, técnica y reflexión. Este tema explora los fundamentos para construir personajes con cuerpo, voz, psicología e historia, trascendiendo el estereotipo para alcanzar la singularidad.

Un personaje no acompaña a la historia; es la historia. Si el personaje no desea nada, no hay conflicto; y si no hay conflicto, no hay motor. Hay que desmitificar la idea de que los personajes son solo nombres que habitan una trama. Deben ser dotados de vida propia.

 

2. El cuerpo y la mente del personaje

Construir un personaje no es rellenar un formulario; es un ejercicio de dominio técnico. Si bien la observación del entorno es una fuente inagotable, no es suficiente para definir a un ser ficticio.

  •  Singularidad vs. estereotipo: La naturalidad surge de sus matices, no de su parecido con personas reales ni de su encaje en estereotipos. Un personaje que permanece inmutable resulta previsible y plano. Debemos observar cómo se relaciona con otros y cómo evoluciona su pensamiento ante distintas situaciones.
  •  El sentido de la transformación: La vida del personaje nace de su capacidad de cambio. Su evolución, por el contrario, lo convierte en una presencia viva y necesaria para la historia. Un personaje que permanece inmutable durante toda la narración resulta previsible y plano.
  • Su "éxito" narrativo no es alcanzar la meta, sino el sentido que cobra su trayectoria, sea que cumpla sus deseos o no.
  • La economía de la información: Es un error común entregar toda la biografía del personaje al lector. Al lector no le seducen los datos, sino la acción. El personaje debe actuar, no declamar sus ideas; su singularidad reside más en cómo hace las cosas que en lo que piensa o dice.  
  • El azar y la incoherencia o contradicción: No todo debe responder a una causalidad rígida. Un personaje profundamente religioso que duda o miente en un momento clave se humaniza. El lector debe percibir que "no todo es lo que parece".

    En definitiva, debemos entender que un personaje literario no es un inventario de datos; es una entidad con deseos y motivaciones que, a menudo, él mismo desconoce.

  • Su naturalidad no viene de que se parezca a alguien 'real' o de que encaje en un molde, sino de su singularidad. Por eso, nuestra labor es observar sus matices: ¿cómo cambia su voz cuando está bajo presión?, ¿cómo evoluciona lo que piensa de sí mismo a lo largo del relato?

    Un personaje inmutable es un personaje muerto, previsible. Lo que lo convierte en una presencia viva y necesaria es, precisamente, su capacidad de evolucionar y sorprendernos.

  • Personalidades matizadas: Nadie es igual en todas sus relaciones. Podemos ser displicentes en el trabajo y encantadores en familia. Nuestros personajes deben reflejar esa multiplicidad: su personalidad muta según con quién interactúen.

En resumen:

  • Objetivo: Personajes con cuerpo, voz, psicología e historia propia.
  • Más allá de la "Ficha técnica”. El personaje no es un conjunto de datos; es un conjunto de deseos.
  • La tríada del creador: Observación, técnica y reflexión.
  • Singularidad vs. Estereotipo: Evitar las formas cerradas. El personaje debe ser alguien a quien reconocerías en la calle.
  • La lógica interna: Un personaje tiene éxito cuando su trayectoria tiene sentido, no necesariamente cuando cumple sus metas.
  • Clave: El lector quiere verlo actuar, no declamar sus ideas.

 

“No busques personajes que se parezcan a la gente que conoces, busca personajes que se comporten según su propia trayectoria. El lector no es un rehén al que hay que darle toda la información, es un cómplice inteligente que debe completar el vacío con su propia imaginación”.

 

               Tríada del creador

     La inspiración es solo el 10%, el resto es la tríada: ver la realidad, saber narrarla y     entender por qué el personaje actúa así.

   1. Observación: Para captar la singularidad y evitar el estereotipo.

    2. Técnica: Para aplicar la economía de la información (mostrar acciones, no dar datos).

    3. Reflexión: Para entender que lo que importa es la trayectoria, es decir, el cambio que sufre el personaje mientras intenta alcanzar lo que desea

 

·               El personaje como motor narrativo: 

        No hay historia sin personaje. Puede ser el mismo aire, el viento, la ciudad, la soledad o la ausencia de ser. La imaginación construye el personaje que mueve la narración.

 






 

 

 ·       Check list para resumen

Para cerrar este apartado sobre la vida propia del personaje, tengamos este decálogo mental. Cuando estemos frente a una página en blanco, verifiquemos la creación con estos puntos: ¿Es un conjunto de datos o un conjunto de deseos? Si solo tiene datos, demos un motor de búsqueda.

  • ¿Pasó por la tríada? ¿Lo observamos, usamos la técnica adecuada y reflexionamos sobre su pasado?
  • ¿Es singular? Si lo vemos en la calle, ¿lo reconoceríamos o se perdería en la multitud como un estereotipo?
  • ¿Tiene lógica interna? No importa si el personaje fracasa en su meta, lo que importa es que su camino tenga sentido para el lector.

Y recordemos siempre la clave: Dejemos actuar al personaje. Si empieza a declamar sus ideas, detengámosnos. El lector prefiere verlo equivocarse que escucharlo dar un discurso.


3. Identidad, jerarquía y el "arco de transformación"

La estructura de un personaje se sostiene en su función y en su capacidad de cambiar (o de resistirse al cambio).

A lo largo de las obras, los personajes van sufriendo cambios; aunque hagamos un trabajo previo de delimitación, es inevitable que evolucionen.

Principalmente hablaríamos de dos tipos de cambios:

-       Mentales y

-       Físicos.

El principal recurso para la evolución de un personaje es la coherencia.

·       Evolución de los personajes. Es importante diseñar un plan de evolución en todos los personajes para tener en cuenta las variantes.

-       Documentar en función de la trama

-       Cómo sobrellevarán las crisis que enfrentan

-       Cómo reaccionarán antes situaciones límite dolor accidentes propias o de sus allegados

-       ¿Cómo afrontarán situaciones en inesperadas exitosas o nefastas?

-       Cómo afrontarán situaciones naturales y generales cotidianas nacimiento matrimonio divorcio muerte ruptura de relaciones

 

  • Jerarquías narrativas:

-       Protagonista: Centro sobre el que orbitan los demás. Puede ser un colectivo o incluso un espacio, como la ciudad en La región más transparente*.

-  Secundarios: Su función es decisiva para colaborar, generar subtramas o actuar como antagonistas (el espejo opuesto que enfrenta al protagonista). Los llamamos secundarios porque en la historia ocupan un lugar subsidiario del personaje principal, pero no debemos minusvalorarlos.

-      Figurantes: Son anclajes necesarios para la veracidad del mundo narrativo. Son la última categoría de personajes. Su aportación es anecdótica y sirven para sustentar alguna otra función de la obra, no tienen autonomía dentro de ella.

 

  • Dimensiones ocultas: Todo personaje debe dar la impresión de que tiene un pasado, un futuro y una vida interior a la que el lector no tiene acceso total. Esto genera una presencia tridimensional.

·       

El personaje como multiplicidad

No hay una fórmula única para construir personajes. Algunos escritores los planifican detalladamente antes de escribir; otros los descubren durante la escritura. En cualquier caso, se aconseja partir de modelos bien delineados, que luego puedan crecer con libertad.

Como afirma Marcel Proust, un personaje puede ser la suma de muchos rostros y sentimientos, no la réplica de alguien real.

Su consistencia no depende de ser fiel a un modelo biográfico, sino a la emoción que transmite. Por eso, crear personajes también implica observar, recordar y recombinar experiencias propias y ajenas.

 

·       Tipos de Arcos dramáticos

Ahora que entendemos que un personaje es una suma de rostros y que debe evolucionar con coherencia, vamos a ver técnicamente qué formas puede tomar esa evolución.

El arco es el recorrido narrativo que transforma al personaje. Según la intensidad del cambio, hablamos de:

1.    Plano: El personaje no sufre transformaciones (común en cuentos cortos o relatos de aventuras).

2.    Moderado: Se producen modificaciones mínimas pero perceptibles.

3.    Radical: Transformación profunda que altera su cosmovisión.

4.    Traumático: Tan extremo que el personaje se vuelve irreconocible respecto a su inicio; un "nuevo nacimiento".

5.    Circular: El personaje evoluciona para terminar regresando al punto de partida, pero con una posición enriquecida por la experiencia.

 

4. La mirada del autor: de la observación a la emancipación

El primer material de un escritor es uno mismo, pero el secreto está en superar la barrera del reflejo personal y la moralidad.

  • Superar la moral: Para aprender de los personajes, debemos observar a los otros (sus anhelos y obsesiones) sin juzgarlos. Como afirma Proust, un personaje es la suma de muchos rostros y sentimientos, no la réplica de alguien real.
  • La emancipación: La meta final es que los personajes lleguen a emanciparse del autor. Cuando un personaje toma una decisión que no habías planeado, pero que responde a su propia lógica interna, es cuando ha cobrado vida de verdad.

 

·       El consejo de Hebe Uhart (vía Liliana Villanueva)**:

 

“No busques personajes que se parezcan a la gente que conoces, busca personajes que se comporten según su propia trayectoria. El lector no es un rehén al que hay que darle toda la información, es un cómplice inteligente que debe completar el vacío con su propia imaginación”.

 En el libro, Villanueva explica que, para Hebe, el personaje no se construye con adjetivos psicológicos, sino a través de la observación de lo concreto.

Hebe Uhart* decía que si miras a alguien de frente, esa persona se pone una máscara. Pero si la miras "de costado" (viendo cómo revuelve el café o cómo mira un objeto), ahí aparece el verdadero personaje.

El ejercicio del "Inventario"

1. Usar esa mirada periférica.

2. El rechazo al "lugar común"

En las clases de Hebe (según Villanueva), se prohibía decir "estaba triste". Ella preguntaba: ¿Cómo se ve esa tristeza en las manos o en los objetos que rodean al personaje? Al prohibir adjetivos sentimentales en el ejercicio, estamos aplicando esta regla.

3. La palabra precisa vs. la palabra pomposa

El libro de Villanueva destaca que Hebe buscaba la economía del lenguaje. Jaramillo Agudelo, en Historia de una pasión, hace algo similar: disecciona una emoción enorme (la pasión) con una precisión casi quirúrgica.

 

*Hebe Uhart (1936-2018): Maestra de la narrativa argentina contemporánea. Su filosofía se basa en la observación minuciosa de lo cotidiano y la escucha atenta del lenguaje popular para evitar el estereotipo.

**Liliana Villanueva: Escritora y periodista argentina. Discípula de Uhart, encargada de rescatar y sistematizar su legado pedagógico en el libro Las clases de Hebe Uhart

* Se comparte libro pdf

 

Otro autor que nos sirve como referente para la construcción de personajes literarios es Carlos Fuentes. En su obra La región más transparente.

 *Fragmento de La región más transparente (Carlos Fuentes)

"Detente aquí, en el centro del valle, a respirar el aire más delgado y transparente. Aquí, donde el aire se muerde, donde el aire es el alimento y la bebida. Aquí, en la ciudad que es el ombligo de la luna, en la ciudad que es el espejo de la cara de Dios.

Ven, déjate caer en el asfalto, en el estruendo de los camiones, en el olor de la gasolina y el sudor de la multitud. Mira las luces de neón que escriben nombres de dioses nuevos en el cielo negro. Escucha el grito del vendedor de periódicos, el silbato del policía, el rugido de la fiera que es la ciudad despertando.

Ciudad de México, ciudad de los palacios y de los tugurios, ciudad de la esperanza y de la desesperación. Ciudad que nos devora y nos escupe, ciudad que nos da la vida y nos la quita. Aquí estamos, en el corazón de la región más transparente, donde el aire es un cuchillo y el sol una hoguera."

 

Puntos técnicos:

·       El personaje colectivo: Fuentes usa la segunda persona ("Detente", "Ven") para obligar al lector a interactuar con la ciudad como si fuera un interlocutor vivo.

·       La multiplicidad: La ciudad es, al mismo tiempo, "espejo de Dios" y "sudor de la multitud". Cumple con el principio de contradicción: es bella y es monstruosa.

-         El principio de la contradicción: México, ciudad de los palacios y los tugurios.

·      La emancipación: Aquí la ciudad ya no pertenece al autor; tiene una voz propia (encarnada en Ixca) que "devora y escupe". Es el ejemplo perfecto de un personaje que supera la escala humana.

·      Identidad y atmósfera: El uso de los sentidos (el aire que se muerde, el olor a gasolina, el sol como hoguera) construye el "cuerpo" de México D.F. sin necesidad de una descripción física tradicional.

·       El narratario como "cómplice inteligente"

El lector no debe ser un "rehén", sino un cómplice. El narratario es la herramienta para lograrlo: le da funciones al lector: El autor le asigna un rol al narratario (puede ser un confidente, un juez, o un viajero). En el fragmento cuando el personaje dice: "Ven, déjate caer en el asfalto", está creando un narratario que es un forastero o un iniciado. No le habla a cualquiera; le habla a alguien que está allí, presente en la escena, a quien invita a ser devorado por la ciudad. Activa la curiosidad: al interpelarlo, el narrador obliga a este "lector vivo" a completar los vacíos de información que el autor, deliberadamente, no entrega.

Tabla evoluciones  de los personajes:


 

Conclusión

Los personajes literarios no deben ser réplicas de personas, sino seres con existencia propia. Su fuerza radica en su capacidad de mutación en la cabeza del lector. Construirlos exige paciencia para dejarlos respirar y la confianza necesaria para permitir que, llegado el momento, se nos escapen de las manos.

 


Referencias sugeridas

  • Fuentes, C. (1958). La región más transparente. Fondo de Cultura Económica.
  • Proust, M. (2020). En busca del tiempo perdido. El tiempo recobrado. Debolsillo.
  • Villanueva, L. (2015). Los martes de Hebe Uhart. Blatt & Ríos.
  • Saunders, G. (2011). La décima de glosa. Traducción libre

 

NOTA: Este contenido se basa en materiales teóricos estudiados en el marco de la Escritura Creativa Maestría de la Universidad Internacional de La Rioja. La adaptación ha sido realizada por la autora de este blog con fines pedagógicos y divulgativos.

 

domingo, 15 de marzo de 2026

Dos poemas de Gustavo Adolfo Bécquer*

 

Rima VIII: Cuando miro el azul horizonte

     

Cuando miro el azul horizonte
perderse a lo lejos,
al través de una gasa de polvo
dorado e inquieto,
me parece posible arrancarme
del mísero suelo
y flotar con la niebla dorada
en átomos leves
cual ella deshecho.

Cuando miro de noche en el fondo
oscuro del cielo
las estrellas temblar, como ardientes
pupilas de fuego,
me parece posible a do brillan
subir en un vuelo
y anegarme en su luz, y con ellas
en lumbre encendido
fundirme en un beso.

En el mar de la duda en que bogo
ni aun sé lo que creo;
¡sin embargo, estas ansias me dicen
que yo llevo algo
divino aquí dentro!…


Rima LIII: Volverán las oscuras golondrinas


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
esas… ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día….
esas… ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido… desengáñate,
¡así no te querrán!


(Del libro Rimas y leyendas)


*Gustavo Adolfo Bécquer, 1836-1870), fue un poeta y narrador español del Posromanticismo.​ Aunque en vida ya alcanzó cierta fama, solo después de su muerte y tras la publicación del conjunto de sus escritos obtuvo el prestigio que hoy tiene.​​

viernes, 13 de marzo de 2026

5. "Escritura creativa en cápsulas". Capítulo I. Tema 5

TEMA 5

Encontrar el estilo: tono y expresión en la escritura literaria

 

Introducción

Todo narrador vive solo en el texto que lo contiene. Escribir, por tanto, implica encontrar una voz, un tono y un estilo específicos para cada narrador, que le den vida. Aquí se explora cómo lograrlo desde una mirada crítica y práctica: ¿cómo escribir con singularidad? ¿Cómo construir un narrador creíble y un estilo literario preciso?

Algunas claves útiles para escritores que desean afinar su lenguaje y mejorar la expresividad narrativa.


Cápsulas


1. Estilo literario: ¿cómo se expresa nuestro narrador?

Encontrar un estilo es un proceso paulatino. No se trata solo de sonar distinto, sino de ser fiel a la historia, al narrador y a la mirada sobre el mundo. Cada narrador debe tener una forma genuina de observar, nombrar y describir. ¿Qué observa? ¿Cómo lo dice? ¿Qué ritmo y qué sintaxis usa? Todo importa. El cómo utiliza la lengua es la pregunta fundamental. Debemos atender a todos las variables, narratológicas, sintácticas, morfológicas, etc. Elegir la palabra adecuada es la premisa de todo autor. debe tener en cuenta las técnicas narrativas y todo lo que deriva de ellas.

La relectura, la corrección y la autocrítica son herramientas clave. Como señala Truman Capote: “descubrir la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero es sutil pero brutal”. El lector no necesita verdad empírica, sino verosimilitud. La historia debe resultar creíble dentro de su universo ficcional. Ahí interviene el pacto de ficción El lector y el autor parecen ponerse de acuerdo en que las cosas que acontecen en el relato. Buscamos una verdad literaria, no una verdad en términos fácticos. las palabras son el material de trabajo de todo escritor, pero estas no son solo forma, están en lucha perpetua con los significados.

Mostrar es preferible a decir. Bécquer nos da una gran lección en su famoso poema: “¿Qué es poesía?… Poesía eres tú”. Narrar eficazmente no es informar, sino hacer vivir las escenas.

 

2. Pulir el estilo: precisión, claridad y naturalidad

Debemos hacer evolucionar el texto con las correcciones, volver sobre todas las frases escritas para buscar la forma exacta, insustituible, que finalmente tendrá.

Según Daniel Cassany, escribir bien implica eliminar lo innecesario, evitar muletillas, buscar la palabra precisa y apostar por lo concreto.

Aquí algunas claves:

-La sintaxis debe ser pulcra, cuantos menos elementos empleemos, mucho mejor.

-Evitar comodines (palabras como: cosa, tema, interesante, hacer, poner, etc.). las palabras comodín delatan que no hemos encontrado la palabra precisa y adecuada. ejemplos:

·        Nombres: «aspecto», «cosa», «elemento», «hecho», «información»,

«problema», «tema», etc.

·        Verbos: «decir», «hacer», «poner», «tener», etc.

·        Adjetivos: «bueno», «interesante», «positivo», etc.

 

-Preferir palabras concretas, simples y claras a las rebuscadas (por ejemplo, 'ver' en lugar de 'visionar'; abrir en lugar de `aperturar`). las palabras abstractas pueden alejar al lector. No abusar de los sustantivos abstractos, representarlos en lugar de enunciarlos. Ejemplo: felicidad, empatía, ansiedad, ilusión, etc.

-Reducir los adverbios terminados en mente, como aconsejaba García Márquez.

-Eliminar frases hechas y lugares comunes (como “andar como Pedro por su casa”).

-No escribir lo que el lector debe ver. Hacer que lo vea.

El narrador, o los personajes, lejos de decir lo que hacen, deben hacerlo. El lector tiene que verlo en el texto, no simplemente que se le informe de que están haciendo algo. no utilizar para las narraciones las proyecciones que hacemos ojo. El lector solo debe encontrarse con lo que ocurre.

El ejemplo clásico de que no es lo mismo mostrar que decir el poema de Gustavo Adolfo Bécquer

«¿Qué es poesía?, dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía… eres tú».

 

PALABRAS COMPLEJAS

PALABRAS CORTAS Y SENCILLAS

aproximativo

aproximado

concomitancia

semejanza, parecido

concretizar

concretar

diferenciar

distinguir

disminución

baja, merma

ejemplificar

dar ejemplo

entregar

dar

explosionar

explotar

finalizar

concluir, terminar

influenciar

influir

realizar

hacer

profundizar

ahondar

visionar

ver

 

-Evitar los arcaísmos innecesarios, como «antaño», «ergo», «en verdad», a no ser que el narrador quiera dar una imagen de anticuado al personaje.

-No usar en exceso verbos predicativos, como ser y estar. Tampoco los verbos «hacer», haber, encontrar o parecer.

ADVERBIOS terminados en -mente

Otros adverbios como alternativa

actualmente, modernamente, contemporáneamente

hoy, ahora, hoy en día

antiguamente, anteriormente

antes

claramente

de manera clara, con claridad

completamente, definitivamente, totalmente, plenamente, íntegramente, absolutamente

Del todo, por entero

especialmente, esencialmente, fundamentalmente, principalmente

sobre todo

excesivamente

demasiado, mucho

finalmente

al final, para terminar

frecuentemente

a menudo, muchas veces

gratuitamente

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al principio, de entrada

 

Gabriel García Márquez los consideraba un vicio peligroso: «La práctica terminó por convencerme de que los adverbios de modo terminados en -mente son un vicio empobrecedor. Así que empecé a castigarlos donde me salían al paso, y cada vez me convencía más de que aquella obsesión me obligaba a encontrar formas más ricas y expresivas. Hace mucho tiempo que en mis libros no hay ninguno, salvo en alguna cita textual»


3. El tono: actitud emocional y coherencia

El tono es la actitud emocional y modo de comportamiento lingüístico del narrador frente a los hechos. El mayor o menor distanciamiento que tiene hacia los conflictos, su grado de implicación y su propia personalidad. Puede ser solemne, sarcástico, emocional o distante. Debe estar en sintonía con el lenguaje, el conflicto y los personajes. Un agricultor analfabeto que habla como un filósofo griego rompe la verosimilitud, salvo que ese efecto sea deliberado.

El tono no siempre equivale al registro lingüístico, pero ambos deben armonizar. La clave es la naturalidad, no la transcripción fiel del habla cotidiana, sino un lenguaje con vida propia. un registro puede ser coloquial, recargado, pueril, etc. o jergas determinadas. Ejemplo de diferencia entre tono y registro en la siguiente escena con un personaje. Un agricultor analfabeto se corta con una hoz y exclama: «Oh, cuán afiladas son tus garras, belcebú, que desde el infierno llegan tus afilados dedos a mi tierra para recordarme lo que me espera si no insisto en la virtud». Quizás la expresión más verosímil no sea esta.

El tono es la música (la entonación); pero en la escritura, como no tenemos voz, el tono se "fabrica" mediante la selección sutil de palabras, la puntuación y la longitud de las frases.


Cómo se explica el tono en la escritura

Si el registro es el inventario de palabras disponibles (tu vocabulario según el nivel), el tono es cómo organizas y matizas esas palabras para transmitir una emoción o intención.

Otro ejemplo para ver que las mismas palabras cambian de tono según el contexto escrito:

  • Tono Amable: "Le ruego que abandone la sala, por favor, en cuanto le sea posible."
    • Receta: Frases largas, uso de "por favor", verbos en condicional. Suena suave.
  • Tono Hostil: "Le ruego que abandone la sala. Ahora."
    • Receta: Frases cortas y secas, puntos finales tajantes, ausencia de cortesía innecesaria. Suena a orden cortante.

-Cuidado con el lenguaje coloquial, es el lenguaje más abstracto que hay. Está lleno de sobrentendidos y significados fijos.

El lenguaje coloquial puede ser visto como "abstracto" en el sentido de que puede ser demasiado directo y no permitir al lector crear su propia imagen mental de la escena o la situación.

Pero también puede ser una herramienta poderosa para la escritura creativa, ya que puede agregar autenticidad y realismo a la narrativa.

 

DeLaster habla de encontrar un equilibrio entre el lenguaje coloquial y el lenguaje más formal o poético para crear un texto que sea a la vez auténtico y evocador.

 

Aclaración: la preocupación por el estilo y el tono es necesaria, pero no debe ser el eje central de la creación. Un escritor será la suma de todos los personajes y de todos los narradores que ha creado en su vida.

 

4. Ejercicios de estilo y originalidad narrativa

La práctica constante es esencial para afinar el estilo. Leer críticamente, evitar repeticiones y no caer en fórmulas predecibles es parte del oficio. Como sugiere Ricardo Piglia, lo interesante en un cuento no es el desenlace esperado, sino el giro imprevisto: el desvío.

Si queremos ser originales, debemos asumir que para buscar la forma certera previamente se deben reconocer las formas gastadas o erosionadas. las frases hechas, los clichés o las formas ya establecidas son recursos a evitar. Debemos desechar las fórmulas ya estandarizadas y demasiado manoseadas. De la misma manera, debemos evitar repeticiones innecesarias. Si necesitamos regresar sobre alguna idea ya mencionada, esa idea debe aparecer refrescada, con nueva información o con una nueva significación. Recordar el principio de economía cuando estamos escribiendo: menos es más.

Queremos que el lector se sorprenda y que nuestra historia sea efectiva.

Un ejemplo de procedimiento lo podemos encontrar con el grupo de escritores y científicos OuLiPo (Ouvroir de Littérature Potentielle), creado en Francia en los años sesenta., con autores como Raymond Queneau o Georges Perec, demostró que imponer restricciones formales (como escribir sin una vocal) puede abrir caminos creativos inesperados. Queneau, por ejemplo, reescribió una misma escena de 99 formas distintas en su libro 'Ejercicios de estilo'*, mostrando cuán decisiva es cada elección.

*Compartimos el pdf del libro 'Ejercicios de estilo'.

Conclusión

Encontrar un estilo propio no es un destino inmediato, sino un camino de exploración, paciencia y precisión. Requiere práctica, corrección constante y atención crítica. Escribir no es solo crear historias, sino descubrir cómo decirlas de una manera que nadie más podría.

 

Referencias clave

- Cassany, D. (2014). La cocina de la escritura.

- Capote, T. (2006). Música para camaleones.

- García Márquez, G. (2011). Yo no vengo a decir un discurso.

- Queneau, R. (2006). Ejercicios de estilo.

- Páez, R. (2001). Diccionario de términos literarios.

- Piglia, R. (2000). Tesis sobre el cuento.

 

NOTA: Este contenido se basa en materiales de la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), adaptado por la autora del blog para fines pedagógicos y divulgativos.

 

ANEXO

Poner a prueba lo que queremos decir y ensayar cómo lo queremos hacer nos conducirá a conseguir una voz propia.

Un ejemplo de procedimiento lo podemos encontrar con el grupo de escritores y científicos OuLiPo (Ouvroir de Littérature Potentielle), creado en Francia en los años sesenta. El propósito de estos autores era la práctica de la literatura mediatizada por las restricciones. Uno de sus ejemplos más conocidos en cuanto a la literatura escrita con alguna limitación es el de Georges Perec con su novela La disparition (de 1969, traducida al español como El secuestro), escrita sin la e, que es la más común de las vocales en la lengua francesa. En esta misma dirección operaba también el fundador del grupo OuLiPo, Raymond Queneau, autor de Ejercicios de estilo (1946). Esta obra es la reescritura, 99 veces, de un hecho anecdótico.

 

Fragmentos de Ejercicios de estilo, de Raymond Queneau, de edición moderna.

«NOTACIONES

En el S, a una hora de tráfico. Un tipo de unos veintiséis años, sombrero de fieltro con cordón en lugar de cinta, cuello muy largo como si se lo hubiesen estirado. La gente baja. El tipo en cuestión se enfada con un vecino. Le reprocha que lo empuje cada vez que pasa alguien. Tono llorón que se las da de duro. Al ver un sitio libre, se precipita sobre él.

 Dos horas más tarde, lo encuentro en la plaza de Roma, delante de la estación de Saint-Lazare. Está con un compañero que le dice: “Deberías hacerte poner un botón más en el abrigo.” Le indica dónde (en el escote) y por qué».

 

«POR PARTIDA DOBLE

Hacia la mitad de la jornada y a mediodía, me encontré y subí en la plataforma y terraza trasera de un autobús y vehículo de transporte en común abarrotado y casi completo de la línea S y que va de la Contrescarpe a Champerret. Vi y observé a un hombre joven y viejo adolescente, bastante ridículo y no poco grotesco, cuello delgado y gaznate descarnado, cordón y trencilla alrededor del sombrero y gorro.

Después de un atropello y confusión, dice y profiere con una voz y tono lacrimosos y llorones que su vecino y coviajero le empuja y le importuna adrede y aposta cada vez que alguien baja y sale. Dicho esto y tras abrir la boca, se precipita y se dirige hacia un sitio y un asiento vacíos y libres.

Dos horas después y ciento veinte minutos más tarde, lo encuentro y vuelvo a verlo en la plaza de Roma y delante de la estación de SaintLazare. Está y se encuentra con un amigo y compañero que le aconseja y le incita a que se haga añadir y coser un botón y un círculo de hueso en su abrigo y gabán».

«SUEÑO

Me parecía que todo era brumoso y anacarado en torno mío, con múltiples e indistintas presencias, entre las cuales, sin embargo, solo se dibujaba con bastante nitidez, la figura de un joven cuyo cuello demasiado largo parecía anunciar ya por sí solo el carácter a la vez cobarde y protestón del personaje. La cinta de su sombrero había sido remplazada por un cordón trenzado. Reñía luego con un individuo al que yo no veía; después, como presa del miedo, se metía en la oscuridad de un pasillo.

Otra parte del sueño me lo muestra caminando a pleno sol delante de la estación de Saint-Lazare. Está con un compañero que le dice: “Deberías hacerte añadir un botón en el abrigo.” En eso, me desperté».

«ANÁLISIS LÓGICO

Autobús.

Plataforma.

Plataforma de autobús. El lugar.

Mediodía.

Aproximadamente.

Aproximadamente a mediodía. El tiempo.

Viajeros.

Pelea.

Pelea de viajeros. La acción.

Joven.

Sombrero. Largo cuello delgado.

Un joven con un sombrero y un cordón trenzado alrededor. El personaje

principal.

Quídam.

Un quídam.

Un quídam. El personaje secundario.

Yo.

Yo.

Yo. La tercera persona. Narrador.

Palabras.

Palabras.

Palabras. Lo que se dijo.

Sitio libre.

Sitio ocupado.

Un sitio libre ocupado después. El resultado.

La estación de Saint-Lazare.

Una hora más tarde.

Un amigo.

Un botón.

Ideas clave

 Otra frase oída. La conclusión.

Conclusión lógica» (2006, p. 75).

 

El lector de Queneau se termina preguntando sobre las posibilidades de abordar una historia, como parece lógico, pero también se cuestiona si cada cambio, cada decisión que tomemos, no estará configurando una nueva historia.